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lunes, 30 de junio de 2014

Capitulo 2

Hola mis tributos!
Que tal? os gustó el primer capitulo? La verdad es que no es de los mejores, pero bueno, espero que os haya gustado. Gracias a esas 10 visitas, que se han molestado en leer esta pequeña historia. Aunque parezcan pocos, yo estoy muy contento con esto y por eso me he decidido a subir el capitulo 2, supongo que el 3 lo subiré el lunes de la semana que viene o igual el fin de semana. Por favor comentad lo que os ha parecido el capitulo, si estaba bien de extensión, lo que sea. Cualquier cosa que digáis es bienvenida y la intentaré poner en práctica. No me entretengo más y os dejo aquí el capitulo 2, disfrutadlo(:

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Han pasado 3 meses desde que Snow dio la terrible noticia que nos tiene en vilo a todo el país, durante estos tres meses he estado practicando. Me iba al bosque a escondidas, cogía el hacha y me ponía a cortar troncos para ganar fuerza y confianza, además de que me relajaba. Siempre hacía la misma rutina hasta que un día me decidí por cambiar, empecé a tirar el hacha, en vez de cortar directamente, para mejorar mi puntería todo lo que pudiera, aunque sin mucho éxito. La verdad es que no tengo una gran puntería, pero de vez en cuando si que acierto en el centro del árbol. Supuestamente ahora mismo tendría que estar en casa arreglándome para la selección de tributos, pero estoy en el bosque, escondido, a la espera de que mis piernas se despierten. Cuando creo que ya he esperado lo suficiente, me dirijo hacia mi casa, guardo el hacha con el que tanto he estado entrenando estos 3 meses en la caseta de las herramientas de mi padre y me pongo a correr. Corro, siempre corro, desde pequeño es algo que me ha aliviado mucho. Siento el viento mezclado con el olor a pino en mi cara y al llegar a casa me ducho a toda prisa y me visto con un traje marrón, que hace juego con mi pelo y mis ojos y al final, justo cuando estoy atravesando la puerta, me llama mi madre.
 –¿Qué quieres mama?- le contesto un poco borde, aunque creo que no le importa mucho, porque sabe que estoy muy nervioso. Me da un beso y nos vamos juntos a la plaza en la que se va a celebrar la cosecha. Allí, donde antes solía haber un kiosco y los niños jugaban alegres ahora hay un gran altar y 3 personas sobre el. Solo reconozco a dos de ellas, una es el alcalde rever y la segunda me resulta muy familiar, muchísimo, pero no sé de dónde. Cuando dan las 12 en punto, suena una gran campanada y habla la tercera persona, la mujer a la que no conocía.
-Sophie Trust, así me llamo, y voy a ser vuestra representante del capitolio- Exclamó con un acento un tanto raro. – Como esta es una zona de bosques se os ha asignado el distrito número 7, por lo cual vuestra mentora será Johanna Mason – De eso me sonaba! Es Johanna, la vencedora de los juegos del hambre del distrito 7 y mientras intentaba recordar algo sobre ella, Sophie exclamó
- Primero las damas! – Alargó su brazo hasta la urna de cristal, similar a una pecera y sacó el papel con el nombre de la “afortunada” – María Solt! – Gritó como si fuese algo bueno, y entonces la vi, era María, con su pelo de fuego ondeando al viento, con lágrimas en la cara. Y otra vez, mientras María estaba en el altar intentando contener sus lágrimas, Sophie volvió a irrumpir diciendo – Ahora los hombres! – Sacó un papel de la urna y dijo – Tom Ralton! -  Y no era yo, pero era mucho peor. Tom era el chico ciego de la ciudad, al que todos le daban las sobras como si fuera un perro y entonces me di cuenta de lo que iba a pasar, María iba a estar sola, completamente sola y fue cuando me giré, mire a mi madre a los ojos y moví los labios diciéndole algo que creo que lo entendió al instante porque se puso a llorar. Le dije que lo sentía y acto seguido grite con todas mis fuerzas – ¡Voluntario! – Salí corriendo de la fila y dije
- Me presento voluntario como tributo del distrito 7 para participar en los juegos del hambre – Subí al altar y al estar arriba le susurre a María – Tranquila, todo va a estar bien – Y fue cuando Sophie volvió a interrumpirnos diciendo algo, que por una vez, era bueno para nosotros. Dijo que al ser nuestra primera vez teníamos un día completo para despedirnos y que mañana a esta misma hora teníamos que estar aquí para irnos en el tren al capitolio.

Cuando todo acabó, abracé a María, le sequé las lágrimas de la cara y nos fuimos a casa. Llorando y al llegar, las palabras se deslizaron por mi garganta fácilmente, le dije que la sacaría de allí con vida y entonces sucedió, fueron dos segundos, pero lo suficiente para hacerme olvidar lo que tenía por delante. Me besó y se fue corriendo, entonces me quedé parado como un idiota sin saber qué hacer, solo se me ocurrió una idea, el bosque, y allí es a donde iba a ir.

sábado, 28 de junio de 2014

Capitulo 1

Buenas a todos! Soy nuevo en esto y llevo leyendo fanfics desde que terminé de leer sinsajo. Hace una semana se me ocurrió la loca idea de publicar el mio propio y desde entonces he estado escribiendo una historia. No se si tendré seguidores, ni visitas, ni nada pero yo la voy a publicar porque me ha gustado mucho la historia que se ha creado en mi cabeza. El primer capitulo es un poco una introducción, no es de los más divertidos. Por cierto, si consigo que alguien me lea, me gustaría que me dijerais si preferís los capítulos así o más cortos. Muchísimas gracias por adelantado y espero que os guste este fic. Ya no os molesto mas, disfrutad de la lectura y ayudadme diciéndome si os ha gustado o no. Cualquier crítica es bienvenida(:

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Me llamo Ignacio, mejor conocido como Nacho. Tengo 16 años, la piel morena y el pelo oscuro como mi padre. Mi padre, el es el que me ha enseñado todo lo que sé hasta ahora, me enseñó a andar, a hablar, incluso me enseñó el oficio familiar, que es básicamente talar árboles con hachas. Al principio tenía miedo del bosque, y a mi madre tampoco le hacía ninguna gracia que fuera, pero me fui acostumbrando hasta ahora, el cual es casi como mi segundo hogar. Vivo en España, al norte, en una zona montañosa y boscosa. Aquí desde que somos pequeños nos enseñan lo que pasa en Panem, y vivimos asustados de que nos pase lo que a ellos les lleva pasando 100 años. De que nos torturen de esa forma, de que nos obliguen a matarnos, en definitiva, de que nos obliguen a jugar a su juego, de que nos convirtamos en otro peón de sus piezas. Piezas controladas por el temible Snow, al cual le resucitaron de la muerte para vengarse de todos los que se habían interpuesto en su camino. Como hoy hacen 100 años con sus sádicos ‘’Juegos’’ del hambre, se celebra el cuarto vasallaje de los veinticinco. Como  es lunes voy a mi colegio y me encuentro con María. María es la chica más guapa de todo el curso, tiene el pelo color naranja, igual que el de una llama y está lleno de tirabuzones perfectos, tan perfectos como ella.
Hola Nacho! – Me grita desde el otro lado del pasillo, mientras contemplaba su pelo.  Me quedo mudo, solo me sale un pequeño hola. A pesar de que somos amigos desde la infancia sigue costándome entablar conversación con ella, María simplemente se piensa que soy tímido, y que por eso me quedo cortado con ella. – Vámonos a clase- Me dice, y yo la sigo sin pensármelo dos veces.
A las tres de la tarde vuelvo corriendo a casa y me encuentro con mi madre. Se llama Laura y es una persona encantadora. –Mamá!- Le grito, y justo cuando se da la vuelta le planto un beso en la mejilla. Comemos tranquilamente y al terminar guardamos lo que sobra, ya que aquí la comida escasea mucho. Tenemos suerte de que a papá le dejen adentrarse en el bosque a causa de su trabajo, ya que gracias a eso puede cazar para nosotros. Otros no tienen tanta suerte y pasan muchísima más hambre. Luego nos sentamos y así estuvimos hasta que llegó mi hermano Fran, hasta que a las 5 en punto de la tarde se enciende sola la televisión y aparece Snow en antena, con una pequeña cajita de madera con un 100 tallado a mano en la parte de arriba. Suena el himno, y al acabar dice
-En el cuarto vasallaje de los veinticinco, como recordatorio de que las acciones de los rebeldes repercuten a todo el mundo, este año serán 26 personas venidas desde otro país las que participen en los juegos! –Queeee!!- grito yo, y mi hermano me pega un pequeño codazo en el lateral diciéndome que van a sacar el país elegido de una urna.
-Y el país elegido es… ESPAÑA!!
En un segundo veo que a mi madre le cae una lágrima por la mejilla y es entonces cuando me doy cuenta de lo que pasa, tengo posibilidades de ir a la arena, y no estoy preparado para matar. No estoy preparado para ser un asesino.