Translate

jueves, 25 de septiembre de 2014

Capítulo 19

Hoola tributos!!
Bueno, como estaba prometido aquí teneis el capítulo 19, de verdad espero que os guste. Ojalá disfrutéis lo mismo o un poco más de lo que lo hago yo escribiendo. Muchísimas gracias por todo, de verdad. No olvidéis comentar :3
_____________________________________________

-Ve tu delante Nacho, yo te cuido las espaldas- Dice Gonzalo
-Seguro?- Pregunto
-Completamente, además tu eres el que tienes la brújula- Contesta
Con el hacha bien agarrado en la mano voy mirando de vez en cuando la brújula para no desviarnos del Norte. Intento hacer el menor ruido posible pero al cortar la vegetacion que se interpone entre nosotros se escucha el sonido del acero. Tengo miedo de encontrarme con otro tributo porque no voy a ser capaz de matarle, andamos pendientes de seguir la brújula y de vez en cuando se vuelve loca por el electromagnetismo del campo de fuerza que nos separa del exterior pero por lo demás todo está tranquilo, demasiado tranquilo. Caminamos en silencio hasta que un chillido rompe el silencio.
-Pum!- Cañonazo. Estoy tranquilo, esa voz no era de María así que me tranquilizo y continúo andando hasta que Gonzalo me detiene. -Chsst, la cornucopia está ahí- Y me paro en seco. Nos tumbamos tras dos matorrales y comprobamos la zona varias veces, en la cornucopia están los del distrito 1. También veo a otro tributo correr a la cornucopia, coger cosas y volver corriendo. Los del 1 también le ven y es entonces cuando me doy cuenta de quien es.
-¡¡¡Maria!!!- Grito a pleno pulmón mientras salgo de los matorrales con el hacha bien sujeta. Consigo distraer la atención de los del 1 unos segundos pero la chica saca un cuchillo y se dispone a lanzárselo, la he visto lanzarlos en los entrenamientos y casi nunca falla. Empuño mi hacha y la adrenalina me recorre todo el cuerpo, corro hacia ella y con toda mi fuerza le clavo el hacha en el estómago como si de un tronco se tratase. Mientras tanto Gonzalo pelea con el chico y unos segundos más tarde suena el cañonazo de la chica, me empiezo a poner nervioso, he matado a una persona lo cual me convierte en un asesino. Por mucho que lo niegue es verdad, ahora juego a su juego, solo soy una de las 26 piezas que necesita este juego para funcionar, un simple peón. Empujo al del 1 que creo que se llama mateo y cojo de la mano a Gonzalo y a María y nos vamos corriendo al pueblo, cuando nos hemos perdido entre las calles decidimos entrar en una casa a descansar así que subimos al primer piso y nos escondemos lo máximo posible.
-Nacho, necesito ayuda- Me dice Gonzalo con un cuchillo ensangrentado en la mano. -Mira- Y se da la vuelta enseñandome la espalda. Casi me tengo que contener las arcadas del asco que me produce ver eso. El del uno le ha acuchillado en el homoplato derecho aunque no se lo ha llegado a romper.
-Tranquilo Gonzalo, te voy a arreglar eso.- Le digo mientras le hago señas a María de que me pase la mochila. Saco el kit de supervivencia y en un poco de algodón echo agua oxigenada para desinfectar la herida, después de limpiarla bien le doy un calmante para el dolor de los minutos siguientes. Cojo el hilo y la aguja y lo enhebro bien, atravieso el hilo por la piel de Gonzalo y el pega un grito. -Shhh, sé que duele Gonzalo. Solo tranquilizate- y sigo cosiendole la piel como si de un jersey se tratase. Diez minutos después ya no tiene agujero en la espalda así que le mando que se termine la sopa de pescado y que se duerma, antes de dormir le doy otro calmante porque ahora cuando se le enfríe la herida le va a doler muchísimo más. Cuando consigo que se duerma me siento al lado de María y le doy un beso porque llevo sin verla varios días, le cuento toda mi aventura y como conocí a Gonzalo, ella me cuenta que de vez en cuando iba y les robaba provisiones a los del 1, también que Johanna le envió un cuchillo
-Ahora ya juntos para siempre, si mueres moriré contigo- Le digo y le abrazo para compartir el calor. -Tienes hambre?- Le pregunto y ella me responde que sí. Ahora mismo la única comida que me queda son tiras de cecina así que reparto el paquete de 10 en dos pilas de 5, le doy 5 tiras a María y yo me como las otras 5. -Ahora no tenemos nada para comer- pienso -Mañana saldré con María a cazar- Entonces mientras estábamos en silencio escucho que se abre la puerta del piso de abajo -Mierda- Escondemos a Gonzalo bajo unas mantas, yo me meto debajo de un armario y María se metió debajo de la cama. Temo por Gonzalo ya que María y yo estamos despiertos y podemos defendernos pero él está dormido, minutos después oigo dos personas que suben las escaleras y vienen a la habitación donde estamos nosotros, con las linternas empiezan a alumbrar todo hasta que se marchan. -Uff- pienso -Ha faltado un pelo- Cuando les escuchamos salir a la calle nosotros salimos de nuestros escondites, aún puedo escuchar los latidos apresurados de su corazón y seguro que ella también los míos. Le mando que se vaya a dormir y mientras tanto yo hago la guardia toda la noche, con las gafas para ver en la oscuridad me quedo observando a María dormir, de vez en cuando la brújula se vuelve loca por el electromagnetismo y me da miedo que se estropee por eso la guardo. A media noche suena el himno y me asomo corriendo por la ventana, primero sale la chica del 1, a la que maté y después el chico del 13. Le doy vueltas a lo de la tributo del 1, seguro que sus padres me odian ahora mismo pero yo me odio más, no sé como he sido capaz de hacerlo. Luego me siento apollado en la pared y me entra el sueño, ahora hecho de menos el café que me mandó Johanna. De vez en cuando cierro los ojos pero los vuelvo a abrir rápidamente hasta que una de esas veces los cierro y no me vuelvo a despertar hasta que aparecen los primeros rayos de sol a través de las cortinas de la ventana.
-Buenos días- Le digo a María
-Hola Nacho- Contesta cansada
Intentamos despertar a Gonzalo pero sigue dormido, tengo miedo de haberle dado demasiados calmantes. Como no se despierta le tapamos con una manta y María y yo nos vamos a cazar algo para comer, yo cojo mi hacha y ella su cuchillo. Entonces cuando salimos por la puerta escucho el pitido, ese pitido que suena cuando cae un paracaidas.
María lo abre y me pregunta -Café?- y con cara de dudas me pregunta que a que viene esto. Le cuento que el café significa que todo va bien, que está contenta con lo que hago. Como nos quedan 4 fresas le doy tres a María y yo me como una, también bebemos un poco de café cada uno y el resto lo guardo en la mochila. Caminamos hasta el bosque sin que nos vea nadie y allí nos separamos, le mando a María a recolectar frutos y mientras tanto yo me voy con el hacha a ver si cazo algún animal. Agudizo el oido y camino hasta que me encuentro con un grupo de pavos silvestres -Esta es la mía- Les lanzo el hacha y consigo matar a uno. Rápidamente vuelvo a hacerme con el hacha y se lo vuelvo a lanzar -Ya tengo dos- Recojo el hacha del suelo y también meto los pavos en la mochila, prosigo mi camino hasta toparme con una mochila. Se lo que significa, hay un tributo cerca. Abro la mochila a toda prisa y de ella saco un saco de dormir y una granada de mano -Una granada... Estos juegos van a ser interesantes- Guardo el saco en mi mochila y la granada en el bolsillo, después corro. Corro hasta toparme con María y me la llevo de la mano a nuestra casa.
-¡Que pasa!- Pregunta jadeando
-Un... tributo...- Contesto yo casi sin respiración
Subimos y al llegar a nuestra habitación veo que Gonzalo ya está despierto. -Donde estabais?- Le cuento que hemos ido a cazar y que hay tributos cerca. También les enseño el saco de dormir, la granada de mano y los dos pavos silvestres. La simple idea de volver a tener comida fresca hace que se nos haga la boca agua a los tres así que enciendo fuego con una de las técnicas que aprendí y rápidamente lo apago con la bota para que no produzca humo, limpiamos entre los tres los pavos silvestres y los colocamos sobre las brasas. Ahora me acuerdo de los momentos de caza con papá, siempre obtenía un buen botín con su hacha y lo cocinabamos sobre brasas para que tuviese ese olor a ahumado que tanto me gusta. Cuando los pavos ya están listos nos comemos uno entre los tres y luego comemos unas frutas anaranjadas que ha traido María, las frutas no eran venenosas pero tenían un sabor ácido que era un tanto extraño y no recuerdo haberlas nunca, ni siquiera en el Capitolio. Guardamos el resto y sacamos las cosas de nuestras mochilas para organizarnos, le mando mientras tanto a María a buscar una mochila para ella y vuelve media hora después con una mochila vacía que ha encontrado por la casa. Tiene un agujero pero lo coso con el hilo y la aguja del kit de supervivencia, a ella le doy para que lleve la comida, la cacerola, la cuerda  y yo me quedo la brujula, el saco de dormir, el kit de supervivencia, las gafas para ver en la oscuridad y la botella vacía. Guardamos todo y a Gonzalo le metemos sus cosas en su pequeña mochila,
 A media tarde Gonzalo ya se ha recuperado totalmente así que nos cargamos nuestras mochilas y salimos de la casa. Calculo que salir del pueblo nos costará bastante tiempo porque ayer al asomarme a la ventana para ver a los tributos caidos descubrí que el pueblo era un laberinto y no era precisamente pequeño.
-Sabéis algo acerca de laberintos?- les pregunto a María y a Gonzalo esperando a que me ayuden a salir de aquí. Gonzalo niega con la cabeza pero María dice que se acuerda de haber leido un truco en algún libro pero que no se acuerda de que era entonces le doy una pequeña palmada en el hombro y grita -¡Eso es!- mientras se levanta rápidamente.
-¿Qué pasa?- le digo yo
-Tu palmada! Me has dado la pista para salir!- Contesta ella alegre
Rápidamente nos explica con pelos y señales cual es la forma de salir del laberinto, lo que hay que hacer es poner la mano en la pared y seguir siempre caminando con la mano en la pared hasta que llegues a la salida. Es la forma más lenta de salir pero es seguro al 100% a no ser de que el Capitolio tenga algún truco para confundirnos. Con nuestras mochilas al hombro y nuestras armas en la mano emprendemos nuestra marcha con una mano apollada en la pared, caminamos hasta que oscurece y suena el himno aunque nadie ha muerto hoy. Cuando se termina el himno decidimos parar a dormir porque no creo que vayamos a salir hoy y mucho menos de noche así que extiendo el saco de dormir en el suelo y me meto en él junto con María. Gonzalo insiste en hacer la guardia toda la noche ya que hoy ha dormido muchísimo cuando estaba enfermo por lo que me acurruco mejor en el saco y abrazo a María, con su calor y el del saco de dormir casi ni me doy cuenta del frío de la noche por lo que en menos de cinco minutos ya estoy dormido. No sé como puedo dormir tranquilo, ayer le quité la vida a una chica que seguramente tendría amigos, pareja... Cuando llegué aquí prometí que iba a jugar a mis propios juegos pero al final me han controlado, me he vuelto uno de ellos, un asesino.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Capi18

Hoola tributos!!
Bueno, el plan era haber subido el capítulo anteayer ya que llegamos a las 1000 visitas ¡1000 visitas! Se dice rápido! Y eso que el blog apenas tiene unos meses pero decidí esperar y dejaros con la intriga. Quiero agradeceros a todos vosotros, lectores y lectoras de todas las partes del mundo que me leen que muchísimas gracias. No tengo palabras para describir la sensación, aún recuerdo el primer día que lo cree, que con el primer capítulo solo logré 10 visitas... Bueno, disfrutad de este capítulo, seguro que os sorprende!
PD: Recordáis a X? El último chico de los personajes? Pues aparece en este capítulo!
_________________________________________________

-¡Distrito 7! ¡Despierta!- Dice una voz de hombre que me hace volver.
-No me has matado?-Pregunto yo- ¿Que me pasó?
El chico me cuenta que me desmayé, supongo que el shock de creer que me iban a matar hizo que me desmayara.
-Quien eres?- Le digo mientras el me ayuda a incorporarme.
-Gonzalo, distrito 4- Me contesta pacientemente.
-Y por qué no me matas directamente?- Vuelvo a preguntarle
-No me importa morir, la verdad es que he decidido ayudarte.- Responde él -Aliados?- Me pregunta y me tiende la mano.
-Aliados- Contesto yo mientras le doy la mano. -Soy Nacho-
Gonzalo es mayor que yo, pelo marrón, de piel morena por el sol y musculoso. El es a lo que aspiro a ser, un verdadero prototipo "finnick" no como yo, que no puedo ni mirar al matar a un pobre animalillo indefenso. Decidimos poner en común todo lo que sabemos y tenemos, él saca de su mochila un cuchillo, una cantimplora, tiras de cecina a la mitad y unas gafas para ver en la oscuridad. Yo saco el kit de primeros auxilios, las manzanas, la cecina, la brújula, la cuerda, la cacerola, la carne del castor y dejo el hacha con el que cargaba en la mano.
-Vaya! !tienes una brújula!- Parece asombrarle, la verdad es que no es un objeto común aquí. Lo recogemos todo y pensamos en un plan.
-Tienes algo que hacer?- Me pregunta. Ahora es él el que hace las preguntas así que me toca responder con sinceridad. Le cuento donde está María y que mi plan es ir a recogerla pero el me detiene. -No deberías ir allí ahora Nacho, los profesionales están rondando esa zona- La verdad es que tiene razón así que obedezco su plan sin rechistar, es sencillo, encontrar una cueva y esperar a mañana por la noche para volver a la cornucopia. Técnicamente en la cornucopia solo hay un distrito profesional ya que se pelearon y se separaron con lo que uno de los dos distritos tiene el poder de esa zona y los otros dos profesionales se habrán ido a otra parte. Seguimos el curso del río y Gonzalo va por detrás cuidandome las espaldas, tras andar un cuarto de hora más o menos encuentro una cueva totalmente camuflada. La entrada no se ve a no ser de que estés justo en el punto donde estoy parado. -Genial! Gracias Nacho- Entramos agachandonos y nos ponemos cómodos. Le ayudo a intentar disimular la entrada un poco más y después oigo sus tripas rugir.
-Has comido algo Gonzalo?- Le pregunto y niega con la cabeza. Saco el castor y la cola y las pongo encima del cesto -Lo siento, está crudo. Si al menos tuviéramos brasas para cocinarlo... Eso es!- Grito mientras cojo dos palos y comienzo a frotarlos, tras dos minutos enciendo fuego y le añado hojas secas, cuando ya ha ardido todo lo apago con la bota para que no salga humo y sobre las brasas coloco el castor y la cola. Media hora después sobre la cesta tenemos un castor sin dos patas y una cola cocinados, saco el café que me sobró en el termo y también saco una manzana. Nos comemos el castor entero y media cola, media manzana cada uno y nos terminamos el café. -No sé como agradecertelo Nacho. Muchísimas gracias- Él se ofrece a hacer guardia durante la noche y yo aprovecho y me voy al final de la cueva. Me pongo la capucha de la sudadera y me duermo al lado de las brasas. Después de llevar dormido media hora suena el himno así que me asomo por la puerta de la cueva a ver quien ha sido el del cañonazo y me alegro de que no haya sido María. Ha sido la tributo del 12, es imposible no poder acordarme de Peeta y de como se sentirá perdiendo año tras año sus dos tributos. Le doy las buenas noches a Gonzalo y le dejo mi hacha por si sucede algo. Me vuelvo a recostar al lado de las brasas y me duermo con miedo de pensar que puede que mañana ya no esté aquí, puede que mañana me hayan matado o incluso torturado. Me pregunto si dolerá mucho que te atraviesen con un arma...
-Nacho- Me llama Gonzalo -Nacho!-
-¿Que ocurre?- Pregunto asustado
Y en vez de contestarme me enseña el paracaidas plateado.
Lo vuelvo a abrir y hay otro termo con café, Gonzalo me pregunta que por qué me envían café y yo le explico que significa que lo estoy haciendo bien y que tengo todo lo que necesito. Doy las gracias a Johanna y al patrocinador y lo comparto con Gonzalo, nos tomamos todo el café y terminamos la cola del castor. Me devuelve mi hacha y toma su cuchillo.
-Salimos a cazar algo?- Le pregunto yo. Parece que le he quitado las palabras de la boca porque acepta rápidamente. Saco la brújula de la mochila y me llevo también el cesto. Cuando estamos fuera nos repartimos las tareas, el pesca y yo me adentro en el bosque a por carne o bayas. No voy a las profundidades del bosque, más bien me quedo justo cerca de la línea que delimita el fin del bosque y recojo fresas y unos frutos morados que veo por todas partes. También recojo madera seca y hojas para hacer otro cesto. Cuando creo haber terminado vuelvo al río y veo que Gonzalo ha pescado varias truchas con su cuchillo. Me siento cerca suya mientras pesca y compruebo las bayas moradas. Las corto por la mitad y la froto contra mi mano, al instante se pone roja y se me hincha así que tiro todas las bayas moradas y me lavo la mano en el río. Después trenzo las hojas y hago dos cestos más pequeños que la que hize el primer día, cuando termino me como una fresa, guardo el resto en un cesto y espero observando a Gonzalo pescar. Al final de la mañana tenemos un cesto de fresas y 6 peces. Como estoy seguro de que va a sobrar pescado y si no nos lo comemos se pondrá malo meto tres de ellos en la cazuela y la lleno de agua hasta atriba, añado algunas hierbas y después la pongo al sol para ver si consigo hacer una sopa.
-Tengo un mal presentimiento- Dice Gonzalo -Los juegos están muy aburridos y los vigilantes no tardarán mucho en juntarnos de alguna manera-
Tiene razón, Gonzalo es muy listo y tengo miedo de la forma con la que nos puedan juntar. Un incendio, mutos, un terremoto, una tormenta... Todo lo que se me ocurre es mortal y puede que incluso maten a algún tributo. De vez en cuando remuevo la sopa y miro al bosque por si viene alguien. Cuando la sopa ya está hecha cojo un poco de madera y la pongo en el suelo como para hacer una hoguera, tomo mis gafas y las coloco para que pase un rayo de sol a traves de estas, apunto a la madera y unos segundos después ya ha empezado a salir humo gris. Diez minutos después ya tenemos los tres peces sobre las brasas, dos botellas de agua potable, sopa y fresas. Decidimos que nos lo comeremos todo ya que a la noche vamos a salir hacia la Cornucopia y allí cogeremos algo más, nos bebemos la mitad de la sopa, nos comemos las tres truchas y comemos tres fresas cada uno. Cuando terminamos rellenamos las botellas de agua y las dejamos purificando con el yodo, también guardo las fresas que sobran y pongo la sopa en el termo del café. La tarde pasa tan tranquila como la mañana, nos quedamos sentados en la orilla del río y afilamos nuestras armas, cuando llevo media hora afilando el hacha me doy cuenta de que estoy hecho un asco.
-Gonzalo, no se cuando vamos a volver a ver el agua. ¿Te importa que me lave en el río?- Le pregunto y al momento él se mete a la cueva.
Me quito la camiseta, luego los pantalones y pienso si quitarme también la ropa interior. Si me desnudara los del Capitolio se volverían locos así que me quito la ropa interior y también dejo las gafas sobre una roca, rápidamente me zambullo en donde cubre y me restriego bien para quitarme la sangre seca de castor, me lavo el pelo y cuando ya estoy limpio salgo del río. Me seco con la sudadera y me pongo la camiseta y el pantalón, la sudadera la dejo secando y entro a la cueva.
-¿Quieres lavarte?- Le pregunto ahora que yo he terminado
-Vale, esperas dentro?-
Gonzalo se desnuda y sale de la cueva mientras yo limpio los cristales de mis gafas y cuando ya están limpias comienzo a guardar las cosas en la mochila. Meto el kit de supervivencia, la sopa, las fresas, la cuerda, las manzanas la cecina y la cacerola. Fuera dejo la brújula y el hacha recién afilados, también guardo las cosas de Gonzalo y le dejo fuera las gafas para ver en la oscuridad y el cuchillo, cuando termino de organizar todo entra Gonzalo desnudo. Se pone su ropa y entonces salgo a recoger mi sudadera que ya está completamente seca, cuando comienza a anochecer saco las dos manzanas que me quedan y le doy una a Gonzalo. Nos despedimos de la cueva y al salir un paracaídas plateado cae frente a nosotros, lo abro y son otras gafas para ver en la oscuridad.
-Y esto que significa Nacho?- Pregunta Gonzalo
-Creo que a Johanna le gusta el plan y esta era una forma de hacérmelo saber- Contesto yo. Ambos nos ponemos nuestras gafas y es como ver a plena luz del día, me coloco la mochila a la espalda, cojo el hacha en una mano y la brújula en la otra y salimos por esa abertura en la pared de la montaña. Esta sensación es rara, siento la adrenalina corriendo por mis venas y a la vez el miedo en mi cabeza junto con el nudo de mi garganta. Estoy hecho un lio, este no es un juego de niños, esto son los juegos del hambre, donde no hay lugar para sentimientos ni emociones y si no actuamos lo harán ellos. No quiero que los vigilantes nos controlen y por eso tenemos que hacer algo cuanto antes, además necesito ver a María. Hoy no ha sonado ningún cañonazo pero puede que esté moribunda o algo peor así que caminamos por el río y nos perdemos entre la frondosa vegetación del bosque.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Capitulo 17 ¡Comienzan los juegos!

Hoola tributos!!
Bueno, como ya prometí iba a subir capítulo diario hasta el domingo y bueno, aquí lo tenéis. Espero que os enamore!! -LET START THE GAMES, THE 100TH HUNGER GAMES-
_____________________________________________

Ya estoy en la mitad de la plataforma y cuando llego arriba noto que mi pelo está mojado. Es la arena, está lloviendo.
-Vale- pienso -Echemos un vistazo-
Al norte hay una montaña nevada, al oeste un pico escarpado sin árboles ni nada, al sur hay un pequeño bosque y creo que detrás de él hay un río porque oigo el ruido del agua fluir y al este hay un pueblo con casas y pasado el pueblo una montaña frondosa con pinos.
Cuando he terminado de observar quedan 30 segundos así que le doy indicaciones rápidas a María, le digo que coja lo que tenga cerca y se vaya corriendo a esconderse en una de las casas del pueblo. Ella asiente y cuando quedan 20 segundos echo una ojeada a la cornucopia, allí está el hacha, un poco lejos de donde estoy. Enfrente de mí tengo una mochila más grande que las demás y pienso que tengo que correr a por ella.
10 segundos, 9, 8, 7, 6 -Mamá, te quiero- 5, 4, 3 -Gracias Peeta- 2, 1 ¡¡QUE COMIENZE EL CUARTO VASALLAJE DE LOS 25!! ¡¡GONG!!
Ahora solo pienso en correr, un solo paso en falso y estoy muerto. Corro todo lo que puedo hasta la mochila, me la cargo a la espalda y voy a donde está el hacha. Cuando llego veo que alguien lo ha cogido y maldigo mi suerte, justo cuando voy a coger otra arma del montón alguien se acerca y me lanza un cuchillo que esquivo con dificultad, luego solo corro hacia el sur a esconderme entre los árboles.
Y mientras escapo escucho el acero cortando el frío aire, -Voy a morir- pienso, entonces me tiro al suelo y el hacha me pasa por encima hasta clavarse en el árbol. Lo agarro con todas mis fuerzas y corro adentrandome en el bosque, al parecer, hoy si que es mi dia de suerte.
Cuando estoy cansado de andar me subo a un árbol con dificultad, si ya era dificil subir solo, con la mochila ya es imposible. Al llegar arriba me ato con el cinturón para no caerme y abro la mochila, hay un botiquín con vendas, pastillas para la fiebre, desinfectante, hilo y aguja y yodo. También hay tres manzanas, un paquete de tiras de cecina, una cuerda, una cacerola pequeña, una botella y abajo del todo algo brillante que llama mi atencion.
-Es una brujula!!- pienso alegre, una brújula es lo que más me puede ayudar aquí aparte del hacha. La media hora siguiente me la paso afilando el hacha y recogiendo hojas del arbol en el que estoy. Cuando tengo suficientes intento recordar las clases de nudos y trenzo las hojas para formar una cesta que uso para recoger el agua de la lluvia. Después de comprobar que es potable me bebo el cesto entero y recojo un poco más para llenar la botella vacía. Para cuando me quiero dar cuenta ya ha anochecido y empiezan a sonar los cañones, yo cuento ocho y un rato después suena el himno, los profesionales han sobrevivido todos, los dos del tres, la chica del cuatro, los dos del 5, los dos del 8 y la chica del 9 no han corrido la misma suerte que los demás. Por mucha pena que me den debo alegrarme de que María y yo seguimos vivos, aunque yo no lo haré por mucho tiempo si no cazo algo, no puedo pasarme todos los juegos comiendo tiras de cecina. Decido que si sigo vivo para mañana me bajaré del árbol y cazaré algo para que la gente vea que no soy un inútil ya que por ahora no he hecho nada de lo que les he vendido, me he mostrado como letal y lo único que he hecho ha sido tejer una cesta y beber agua. Me aprieto más el cinturón , me apollo en la mochila y cierro los ojos a ver si consigo dormirme.
-Biip, Biip- Un pitido me despierta y compruebo que ya ha salido el sol, normalmente esos pitidos son de un paracaidas con el regalo de algún patrocinador, miro por todas partes y al final lo veo. Está varias ramas sobre mí así que me suelto el cinturón, ato la mochila a la rama y me agarro a las ramas superiores para intentar subir. Me cuesta un rato pillarle el truco pero cuando ya llevo unos diez minutos lo logro y cojo el paracaidas plateado. Me siento en la rama y me vuelvo a poner el cinturón por si acaso me caigo, compruebo el paracaidas y cuando encuentro el botón para abrir la cápsula me sorprendo de lo que hay dentro. Es café, ese café negro que me mantenía despierto en el Capitolio. -Esto solo puede significar una cosa- pienso -Todo va bien, tengo patrocinadores y he cogido lo que necesito- Doy las gracias en voz alta a Johanna y a mi patrocinador que me ha pagado el desayuno y disfruto de la mitad del café, el restante lo dejo en el termo y lo guardo en la mochila. Mientras compruebo todo dos veces antes de irme oigo un cañonazo -Uno menos- pienso. Me pregunto quien será, espero por mi bien que no sea María ya que sino me volveré loco aquí dentro, me desato el cinturón, bajo cuidadosamente y cojo la mochila del árbol. La verdad es que ahora tengo un poco de hambre, ayer no comí nada ya que aún tenía la reservas de mi estancia en el Capitolio pero hoy si que debería cazar algo. Escondo la mochila en un arbusto, tomo el hacha por el mango y me pongo a caminar un poco, mientras camino hago una trampa con la cuerda y la coloco en un sitio a ras de suelo. Prosigo mi caminata hasta que me cruzo con un castor y agarro mejor mi hacha, apunto lo mejor que puedo y lo lanzo. No he conseguido darle porque se ha ido corriendo pero voy y inspecciono la zona, no lo he matado pero sí que le he cortado la cola así que ya tengo  algo para comer, recojo la cola y vuelvo a comprobar las trampas, una de ellas ha cazado un castor así que me tapo los ojos y le corto la cabeza con el hacha.
-Asesino- Pienso -Soy un asesino- Recojo cuidadosamente al castor y lo coloco en el cesto junto con la cola y tras andar otra hora de vuelta llego al lugar donde dejé la mochila. -Y ahora que hago?- No puedo encender un fuego por los profesionales y me da muchísimo asco la idea de comermelo crudo aunque el olor a carne fresca despierte mi estómago, mi boca empieza a segregar saliva y se que como no coma algo pronto voy a vomitar lo poco que tengo. Cojo una pata del castor, le quito la piel y doy un pequeño mordisco, es viscoso y elástico, la verdad es que solo sabe a sangre pero debo ingerir calorías para no morir. Cuando me acabo la primera pata corto otra y me la como con más facilidad aunque con miedo de que me siente mal, cuando acabo la segunda pata guardo el resto del castor y la cola en la mochila, me la cargo a la mochila y con mi brújula en mano emprendo el camino hacia el rio para conseguir agua antes de ir a por maría. Supongo que no me puede quedar mucho porque desde la Cornucopia se podía escuchar el río a lo lejos así que el bosque no puede ser mucho más profundo. Después de haber andado una hora el ruido del fluir del agua es más intenso y creo que estoy llegando al linde del bosque. Al salir al aire libre la luz me cega y cuando consigo ver algo lo único que veo es un tributo, con un cuchillo en la mano así que me caigo al suelo cuando intento escapar y el se acerca por detrás hasta que solo nos separa una distancia de 5 metros. Intento imaginarme a mi madre, pegada al televisor, a Johanna pensando que ha perdido su gran oportunidad de salvar a un tributo, a María cuando vea mi cara en el cielo... Noto que mi consciencia y mi cuerpo se han separado, noto paz infinita y lo único que alcanzo a decir es -Gracias, gracias a todos- antes de irme.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Capítulo16

No tengo tiempo ni para saludaros, lo siento. Disfrutad de la lectura!
_____________________________________________

-Ignacio Jausoro tienes 20 minutos para presentar la actividad elegida.- Dice el vigilante jefe.
-20 minutos…- Pienso –Vamos allá, no perdamos tiempo.-
Voy corriendo a la zona de los hachas y veo que alguien lo ha usado antes, lo cual me da menos esperanzas ya que si alguien coge el hacha antes que yo me quedo sin arma. Cojo el hacha del estante donde está colocado y voy a la zona de tiro con arco, donde los muñecos están más alejados. 1, 2, 3 y 4 los 4 en el centro del cuerpo, cuando termino de lanzarlos cojo el muñeco grande y le doy hachazos hasta que se ha partido por la mitad. Algunos de los vigilantes aplauden, otros están sorprendidos y algunos aún no me prestan atención. Espero que después de hacer las trampas todos se queden alucinados. Me cuesta 7 minutos hacer la trampa más difícil que he aprendido y como ya apenas me queda tiempo para ir a por un muñeco doy un paso al frente y quedo colgando de un pie.
-Tiempo!- Dice el jefe – Ahora irá un Avox a ayudarte
Media hora después estoy dándome una ducha deseando contar a Johanna lo que he hecho. También tengo ganas de saber que ha hecho María ya que cuando he salido yo ella ya se había marchado. Me visto corriendo y bajo a contarle a Johanna, la cual antes de que formule media palabra ya me está haciendo cientos de preguntas. Le cuento el éxito del hacha y también lo de caer en mi propia trampa. Ella me dice que es bueno que vean que no tengo miedo, a pesar de que estoy cagado. Más tarde llega María con un turbante para secarse el pelo y nos cuenta que algunos de ellos se quedaron impresionados con su camuflaje. Johanna está muy contenta con nosotros, nos dice que es de las pocas veces que cree que sus tributos tienen posibilidades. Un rato más tarde llega Sophie con otra mujer llamada Effie, parece que vienen de compras porque ambas cargan unas enormes bolsas. La otra mujer se despide de Sophie y se va a otra planta.  Creo que es la representante del 12, recuerdo haberla visto el día que fui a pedirle a Peeta algo para la resaca. Nos sacan una pequeña cena ya que habíamos comido y aún estábamos llenos. He cenado sopa y solomillo con roquefort que estaba delicioso y cuando me lo termino pido un café con leche y me lo llevo al sofá a tomármelo mientras les espero. Primero termina Sophie, luego viene María y finalmente Johanna. Encendemos la televisión y sale Caesar a punto de decir las puntuaciones. Los profesionales sacan entre 8 y 10, El chico del 4 saca un 11, Pablo obtiene un 5 que no está nada mal y Paula consigue un 6. –Nos toca- pienso. María saca un 8 y yo, me pongo nervioso cuando aparece mi foto en pantalla. –Un 12!- Grita Caesar –Enhorabuena!-
Me alegro muchísimo por María y por su 8 aunque yo estoy contentísimo con mi 12. Un 12! Aún no me lo creo, tengo la nota más alta. Para celebrar estos triunfos Sophie abre un champán de rosas y lo celebramos a lo grande. Al final, cuando todos se van a sus habitaciones yo subo a la azotea pero en la puerta del ascensor hay una nota.
-Ven al bar- Leo mientras se abre la puerta del ascensor. Me monto en el ascensor pero en vez de pulsar el botón verde que subía a la azotea pulso el botón que me lleva al piso en el que está el bar. A pesar de haber venido más veces aquí me vuelvo a perder entre los pasillos y una vez más esa música de jazz me guía hasta allí.
-Enhorabuena Nacho- Dice el
-Gracias Peeta- Le contesto yo
A pesar de que es de otro distrito le cuento las cosas porque confío en él. Luego nos quedamos bebiendo el chocolate caliente a sorbitos
Este silencio no es incómodo, Peeta sabe perfectamente cuando dejar de hablar y dejar que piense acerca de lo que él dice. Seguro que esos 20 años que ha estado como mentor le han ayudado a aprender a tratar con la gente. A tratar con jóvenes a punto de morir, algunos de ellos en estado de shock, otros muertos de miedo... Me dan asco, no se a que mente morbosa y retorcida le puede gustar ver a jovenes pelear hasta la muerte. Ellos celebran que llevan 100 años con los juegos, yo lo único que veo es que han arrebatado la vida a más de 2000  personas y solo han salido de allí 100 y yo voy a morir allí dentro. Tengo bien claro que podrán matarme y hacerme lo que quieran pero nunca me controlarán. Ahora entiendo lo que siempre me dice Peeta, no seas una pieza más de sus juegos. Sé que voy a morir pero no sin antes haber hecho un acto rebelde, algo para que vean que no les pertenecemos, que aún allí dentro voy a ser yo mismo. Cuando dan las dos y media cada uno nos vamos a nuestro piso y al llegar a mi habitación me tumbo en la cama y me quedo dormido con la ropa que llevaba puesta.
...
-Arriba! Hoy es un día realmente importante!- Grita una alocada Sophie que carga con un montón de hojas. Me pongo las gafas, me visto con una ropa cómoda y bajo a desayunar. Me sirvo café con leche, bollos rellenos de chocolate, tostadas con mermelada de castaña y un zumo de naranja. Cuando ya noto que estoy realmente lleno aparto el plato y espero a que terminen.
-Bueno, ultimo día...- Dice Johanna- Hoy practicaremos para las entrevistas, María tú estarás conmigo y Nacho tú te prepararás con Sophie.
Parece que a Sophie le encanta la idea y nos vamos corriendo a el salón a hablar. Un rato después estoy practicando mi forma de andar ya que tiendo a agachar la cabeza y eso me hace ir un poco encorvado, además ando con los pies muy abiertos con lo que me corrige y me da algunos consejos. Luego vemos videos sobre gente del capitolio a la que me tendría que parecer y cuando dan las dos comemos unos sandwiches de jamón y queso.
A la tarde tenemos que trabajar con mi personalidad, con lo que Sophie me dice que vamos a ir con un estilo "Finnick" guapo pero letal mezclado con un estilo "Peeta" que es encandilador y divertido.
-Lo tienes todo!- Me grita Sophie -Vas a ser guapo, letal, divertido...- Dice ella.
La verdad es que me alegro de que sea así ya que esto me ayudará en la arena. Durante el resto de la tarde practicamos posibles preguntas y respuestas y Sophie me dice alguna frase que seguro que les encantará. Cuando terminamos vienen Blonda, Flora y Gilly y me llevan al baño de mi habitación, allí me arreglan las uñas, me depilan y me dan unas mechas de color marrón claro en el pelo que resaltan en el mio  color chocolate. Cuando terminan llega Paul y me viste con una ropa espectacular, son unos pantalones color ocre, un jersey de punto blanco y una bufanda de color marrón. Es perfecto, seguro que alguien se fijará en mí. Cuando terminamos bajo con Sophie a esperar a María y al cabo de un rato llega ella con su vestido de volantes de color ocre y su pañuelo blanco, a juego conmigo. Bajamos juntos en el ascensor y al salir nos montamos en la limusina que nos lleva a los estudios de TV, allí nos bajamos del coche y mientras empezaba el distrito 1 nosotros esperabamos al lado en una salita con una tele que retransmitía lo que pasaba fuera. Todos ellos hablaron sus 3 minutos y entonces llegó Pablo, no esperaba que él fuese muy inteligente, pero hizo algo que seguro que le dará muchísimos patrocinadores. Empleó la falsa táctica de los trágicos amantes y todos se pusieron como locos. Cuando terminó su turno subió María, que estuvo estupenda y luego yo.
-Aqui tenemos a mi tributo favorito! Adelante Nacho!!- Gritó Caesar. Él me hizo muchas preguntas a las que intenté responder lo más parecido a la entrevista de prueba con Sophie. También me pregunta acerca de nuestra escapada, sobre mi vida en España y sobre cómo es el Capitolio para mí. Cuando suena un gong me despido de Caesar, hago como que me da mucha pena despedirme de los del Capitolio y me vuelvo abajo donde me esperan María, Sophie y Johanna. Me felicitan y nos volvemos a el centro de entrenamiento para cenar, al llegar huele a casa. Los avox nos han preparado comida tipica de España para despedirnos, hay tortilla de patata, jamón serrano, gazpacho, paella... Es una buena forma de despedirnos de la vida por lo que no me lo pienso mucho y me lanzo a comer, sé que mañana voy a pasar hambre, por eso como hasta reventar y cuando me lleno intento comer  un poco más. Cuando terminamos nos sentamos en el sofá a ver las repeticiones de las entrevistas y al terminar nos vamos cada uno a nuestras habitaciones, cuando todo está en silencio subo a la azotea y allí está Peeta.
-Hola Peeta- Le digo yo
-Que tal Nacho?- Me responde él
Le cuento todo lo de la entrevista y luego nos quedamos callados admirando el capitolio, es perfecto. Las luces crean un aura especial que lo rodea. Cuando ya llevamos un rato callados pienso en todo lo que me ha dicho y le pregunto.
-Peeta, algún último consejo?
-Este consejo nos lo dió Haymitch a Katniss y a mí- Contesta Peeta-  Sigue vivo-
La verdad es que tiene razón, es el mejor consejo que me ha dado. Después de eso le doy un fuerte abrazo y le doy las gracias, gracias por toda su ayuda a pesar de que no era mi mentor, gracias por hablar conmigo, por consolarme... Luego me voy a mi habitación y me meto en la cama. Cuando ha pasado ya media hora y no consigo dormir voy con María y veo que ella también está despierta.
-Puedo dormir contigo?- Le pregunto
Y ella me contesta que sí, entonces me meto y ella me abraza. Con su calor y al sentirle cerca de mí me adormezco y disfruto de mi último sueño tranquilo. A las 6 de la mañana Avery nos despierta y nos da los trajes que vamos a llevar en la arena, son unos pantalones largos de color negro que resguardan el calor, una sudadera verde muy gruesa y rellena de pelo de oveja y unas botas para caminar por el monte. Cuando estoy listo recuerdo el consejo de Paul de llevar las gafas y me las pongo, tambien me pongo alrededor del cuello el colgante de mi madre y bajo a desayunar. Intento comer todo lo que puedo pero mi estómago no me lo permite por los nervios así que tomo un café para mantenerme despierto y me como una galleta a mordisquitos. Cuando terminamos Sophie rompe el silencio con un llanto y María le sigue. Ambos sabemos perfectamente que en unas horas podemos estar muertos y esa sensación es horrorosa. Nos despedimos dándole cientos de abrazos a Sophie y luego vamos con Johanna a la azotea, allí nos cuenta que han cambiado las cosas, ahora los dos tributos salen de la misma sala de lanzamiento y están al lado en la cornucopia. Por una parte es mejor, pero por otra ver como matan a tu compañero es horroroso. Nos montamos en el aerodeslizador, allí nos inyectan un dispositivo de seguimiento y esperamos a llegar a la arena. Al llegar nos llevan por unos pasillos y al final hay una puerta con un 7, entramos Johanna, María y yo y esperamos sentados en unas sillas, bebimos un vaso de agua porque no sabíamos si ibamos a encontrarla pronto y luego nos dedicamos a esperar.
-30 segundos- Dijo una voz metálica
-Chicos... Habeis sido de los mejores tributos que he tenido, creo que tenéis posibilidades de ganar- Nos dijo Johanna.
Nos quedamos abrazados los tres hasta que cuando la voz dijo que quedaban 10 segundos nos dirigimos cada uno a nuestro ascensor.
-10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1,- Y cuando llegó al 0 la plataforma empezó a elevarse. Ahora lo siento, lo siento en mi interior. Los juegos han empezado pero no voy a seguir su ritmo, no voy a ser un peon en su ajedrez, yo voy a ser el rey.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Capítulo 15

Hoola tributos!!
Bueno, esta entrada tenía que haberla subido hace algunos días, cuando llegamos a las 700 visitas pero con los nervios de empezar el colegio y que no sabía con quien me iba a tocar en clase pues se me pasó. Para pediros perdón he decidido que durante los tres días siguientes voy a subir CAPÍTULO DIARIO, y también aviso que los juegos empiezan en el capítulo 17. No olvidéis comentar y muchos besoos
_____________________________________________

-Arriba Nacho!- Me llama Johanna –Hoy es vuestro debut con los vigilantes-
Me levanto de la cama de un salto y me coloco las gafas. Después del maravilloso día que tuvimos ayer estoy más contento que nunca. Me pongo un pantalón vaquero, una sudadera blanca y unas zapatillas de casa. Me lavo los dientes y me despeino un poco el pelo, después bajo las escaleras y me siento con Sophie en el sofá a esperar a los demás. Es una mujer bellísima, esa peluca anaranjada con florecillas colocadas en ella, esa piel que no es ni muy morena ni muy pálida, ese vestido que tanto me recuerda a casa hecho con hojas de pino rojo… A pesar de ser del capitolio esta mujer lleva tanto tiempo rodeada de gente de distritos que parece alguien normal, eso sí, escondida bajo una gran capa de maquillaje, moda… Seguro que dentro, en su corazón, tiene su pequeño lado rebelde. Le cuento más cosas de lo que hicimos ayer y le cuento nuestro pequeño viaje a la arena , cosa que ayer se me olvidó mencionar. Ella me cuenta que su madre fue representante del distrito 7 y le contaba historias sobre los juegos, sobre dos tributos enamorados. También me cuenta más cosas sobre su pasado, me cuenta que su madre murió en la batalla de la rebelión y su hermano pequeño murió cuando lanzaron bombas en la mansión de Snow. Para cuando llega Johanna ya he conocido a otra Sophie, a una mujer encantadora que ha sido capaz de perdonar al capitolio por haber arrebatado la vida a su familia.
 Cuando llega Johanna nos sentamos a desayunar.  Tomo una taza de chocolate de la bandeja, unas tostadas con mermelada de castañas, unos churros y un zumo de naranja. Mojo los churros en el chocolate, me como las tostadas y para terminar me bebo el refrescante zumo de naranja. Cuando termino espero sentado a que terminen los demás, cuando terminamos Johanna nos da una libreta a María y a mí.
-Quiero que apuntéis lo que sabéis hacer- Dice –Tenéis media hora, luego los leeré y os aconsejaré sobre lo que hacer ante los vigilantes.-
-Vale- pienso –Vamos allá.- Hago memoria de todo lo que he aprendido estos 4 días mientras muerdo el boli. Comienzo a escribir separando la hoja en dos columnas, la primera con el título Armas y en la segunda pone Supervivencia. En la de las armas escribo Hacha y cuchillos, la de supervivencia es mucho más extensa, fuego, nudos, trampas y reconocimiento de plantas venenosas. –Al final no es tanto- Me digo a mi mismo. Pienso en algo más que sepa hacer y me acuerdo de mis estudios de medicina. Añado a la lista de supervivencia la palabra medicina justo antes de que Johanna diga que se acabó el tiempo. Ahora ella se lleva nuestras hojas y nos da otro cuaderno en el que tenemos que escribir teoría. Comienzo recordando el primer día en el que hice fuego, el fuego por fricción, el fuego al golpear dos rocas y el fuego al rozar sílex contra algo. Escribo todo lo que recuerdo de este tema y luego paso a las trampas, repito el proceso hasta que termino con todo y me quedo más que satisfecho. Cuando veo que María ha terminado le propongo si quiere que nos cambiemos las libretas y ella acepta. La abro y me sorprende una caligrafía preciosa, la forma de todas sus letras es única por lo que deduzco que no fue a la escuela sino que fue su madre la que le enseñó todo. Leo las cosas y aprecio que el arma que se le da bien es el cuchillo, sabe camuflarse y distinguir plantas, también sabe hacer redes  más complejas, no como las mias, que son más básicas. Mientras hablamos sobre lo que hemos aprendido llega Johanna con nuestras libretas y se sienta.
-Bien- dice mientras mira a María- María, quiero que ante los vigilantes seas una chica débil. Olvídate de enseñarles tus dotes con los cuchillos, lo que quiero que hagas es camuflarte y si te sobra tiempo harás el test de reconocimiento de plantas y bayas venenosas.- Y pasa a mirarme a mí- En cuanto a ti Nacho quiero que seas todo lo contrario, nada de supervivencia. Deléitales con el hacha y si te sobra algo de tiempo monta algunas trampas.-
Estupendo, hacha y trampas. Creo que el plan que tiene Johanna es que María haga como ella, que al principio sea una chica débil pero que cuando pase el tiempo muestre su lado asesino. El plan que tiene conmigo es que sea un profesional, sin aliarme con ellos. Al rato Johanna nos dice que nos vayamos a ducharnos y nos pongamos nuestros trajes de gala para comer con los patrocinadores. Subo las escaleras de tres en tres y al llegar a mi habitación lo primero que hago es llenar la bañera de agua caliente. Cuando está llena le pongo un aceite de coco que compré ayer en el centro comercial y hace que el agua huela a coco. Me desnudo poco a poco y me meto corriendo porque fuera hace muchísimo frío, no me había dado cuenta antes pero al lado de la bañera hay una ventana enorme con la persiana bajada. Subo despacio la persiana y la luz me deslumbra. Me quedo ensimismado con lo que veo, es la vista más preciosa del Capitolio, supera con creces a la de la terraza. Desde dentro de la bañera calentita puedo ver al capitolio iluminado por la tenue luz del atardecer. Es acogedor ver desde el agua como el sol se va metiéndo entre las montañas, los rayos caen y pegan en la ventana y pienso por segunda vez que haber venido aquí es lo mejor que he podido hacer. Si voy a morir prefiero hacerlo habiendo vivido de verdad y a esa “vida” que llevaba allí no se le podía llamar realmente vida. Lo mejor que me ha pasado en estos 16 años se reduce a pocos momentos que puedo contar fácilmente con los dedos y la mayoría de esos momentos los he pasado aquí, con esa chica que me tiene completamente loco. Cuando estoy con ella me siento bien y por eso me presenté, porque si ella moría yo quería hacerlo con ella. Aún no he pensado que haré si fallo en mi misión, si ella muere y yo no estoy ahí será un completo fracaso, aunque yo tampoco quiero que alguien me mate.
Después de darle vueltas al tema salgo de la bañera, me seco con la alfombrilla eléctrica y voy hacia el armario. De ahí saco el traje negro que me queda como un guante y me coloco bien la pajarita. Me pongo las gafas negras de pasta y me peino un poco el tupé. Antes de bajar voy a la habitación de maría para luego bajar juntos porque creo que quedará mejor.
-Toc Toc- Llamo suavemente- Puedo pasar?- Pregunto
Y al momento me abre la puerta. Entro y me siento en la cama sin saber que hacer, ella ya tiene el vestido puesto. Es amarillo, pero no amarillo chillón, más bien una mezcla entre amarillo y blanco. Lleva unos zapatos del mismo color con un tacón alto y ahora se está rizando el pelo con un aparato del capitolio que lo deja rizado al instante. Luego se coloca unas perlas que le ha dado Sophie para decorarse el pelo. Cuando termina  le ayudo a colocarse el collar de perlas verdes y ella me coloca bien la pajarita verde a juego con su collar. Esperamos sentados en la cama hasta que Sophie nos llama y antes de salir le digo a María.
-Les necesitamos, por favor intenta parecer adorable- Y bajamos las escaleras agarrados de la mano. Al bajar todo está diferente, hay una mesa más grande que de normal  y durante la media hora siguiente todo se reduce a besos,  abrazos, autógrafos, fotos… Por suerte cuando veo que maría está a punto de explotar viene un Avox y nos trae la comida a la mesa, entonces nos sentamos todos y esperamos. Sirven una crema suave de espinacas, raya al horno, confit de pato a la naranja, raviolis de pollo con salsa boloñesa y de postre helado casero de yogurt y unas tartaletas rellenas de crema, chocolate, mermelada… Comemos agustísimo y al terminar nos ponemos a charlar sobre los juegos. A pesar de que es un tema que no nos agrada a ninguno de nosotros dos respondemos a sus preguntas y les contamos algunas tácticas. Luego pasamos al sofá y como se ponen todos a beber alcohol decido sentarme en un lateral.
-¿Qué tal lo llevas?- Me pregunta la mujer con el pelo en llamas de ayer.
-Bueno…- contesto yo. La verdad es que no es una señora tan mala, yo creo que forma parte del Capitolio rebelde ya que a pesar de seguir su moda y sus costumbres y todo ayuda siempre en los juegos con muchísimo dinero. Cuando dan las 6 subimos a las habitaciones, nos ponemos el chándal para la prueba con los vigilantes y al bajar nos despedimos de todos. La señora del pelo en llamas nos desea mucha suerte y antes de salir cojo la libreta para repasar mientras esperamos. Sophie nos acompaña hasta la puerta, ahí nos da un beso en cada mejilla a cada uno de nosotros y entramos con paso decidido. Cuando entramos veo que no somos ni los primeros ni los últimos, aquí ya están los profesionales, los del 9, los del 12 y Pablo y Paula. Nos sentamos en nuestras sillas y me adentro en la lectura de mi cuadernillo, donde explico paso a paso como hacer una buena trampa. Para cuando me doy cuenta ya está entrando Pablo, después va María y después de María voy yo. Media hora más tarde una voz metálica dice el nombre de Ignacio Jausoro y sin dudarlo ni un instante entro a esa fría habitación.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Premios!!

Hoola tributos!!
Bueno, esta entrada es para agradecer a Paula del blog Los 66° Juegos del hambre por nominarme a los premios estos en cadena

REGLAS
- Agradecer al blog que te ha nominado, comentar.
- Responder a las 11 preguntas que te han hecho.
- Nominar a 11 blogs que tengan menos de 200 seguidores y avisarles.
- Realizar 11 preguntas a los blogs que has premiado.
- Hacer visible el logo en tu blog. Se recomienda poner el logo rosa si ganas por primera vez, y el verde si ya es más de la segunda vez..

aquí  van las 11 preguntas que tengo que contestar:

1) ¿Si salieras elegido/a en la cosecha crees que sobrevivirías a unos juegos del hambre?

Me encantaría salir elegido, por el morbo de el desfile, los entrenamientos... Además, a quién no le gustaría perderse en un bosque con un cuchillo y cuatro cosas básicas(: Bueno, que me voy por las ramas. Yo creo que sí ganaría. Únicamente me escondería hasta que todo acabase, sin salir por NADA del mundo.

2) ¿Verano o invierno?

Invierno!! Odio el verano...

3) ¿Playa o Piscina?

Piscina, odio la arena de la playa que se te pega por el cuerpo

4) ¿Con quién te gustaría estar de los juegos del hambre?

Con Elizabeth Banks, pero no con ella en persona, Me gustaría estar con Effie. También con Finnick (En personaje, no con Sam)

5) Tres cosas que te llevarías a una isla desierta.

Mi móvil, fuego y un cuchillo.

6) ¿Qué nunca te faltaría en ningún viaje?

Música

7) Supón que por cuestiones de espacio tuvieras que prescindir de algún libro. ¿Serías capaz de ello? Y si, sí de cual?

Eeh, me desaría de los libros que tenía cuando era pequeño.

8) ¿Qué es lo que más deseas en el mundo?

Que las escritoras de Harry Potter, Los juegos del hambre, Divergente, Percy Jackson, The maze runner... escribieran más libros continúando un poco la historia.

9) Color favorito

Coral y azul

10) Si fueses elegido para liderar una rebelión, ¿crees que serías capaz de hacerla triunfar?

¿Yo? No creo, no tengo madera de lider

11) Cuéntame algo sobre ti, lo que quieras que no me hayas dicho en las preguntas anteriores.

Soy muuuy tímido, adoro hablar pero me cuesta conocer y hablar a gente que no conozco mucho.

Y mis nominados son:

recuerda que te...

1° juegos del hambre

Boulevard of Broken Dreams

El blog del distrito 7

Y también todo el que quiera responder a mis preguntas. Aquí abajo las dejo👇

1) ¿Por que decidiste empezar un blog?

2) ¿Hogwarts, Panem o Chicago distópico o campamento mestizo?

3) ¿Libro favorito?

4) ¿Último libro que estás leyendo?

5) Cuando escribes ¿Lo haces con música? Y sí es así ¿Que canción te gusta escuchar mientras lo haces?

6) Playa o Montaña

7) ¿Sitio preferido para relajarte?

8) ¿Defiendes la matanza de toros?

9) ¿Sabor de helado favorito?

10) ¿Comida favorita?

11) ¿Que debe tener una buena historia?

Gracias por nominarme, me hace sentir que esto le está gustando a la gente :D


sábado, 6 de septiembre de 2014

Capítulo 14

Hoola tributos!!
Bueno, hemos llegado a las 600 visitas y como ya había dicho en nuestra cuenta de twitter (@mifanficljdh) hoy iba a subir el capítulo numero 14, bueno aquí os lo dejo. Como siempre no olvidéis comentar:D
_____________________________________________

-Mmmm- Decimos los dos cuando damos en primer sorbo. La verdad es que está bastante bueno. Cuando por fin nos lo terminamos María me dice
-Que, ¿Ya está todo?- Dice pensando en que no me quedan mas sitios por visitar.
-No- Le digo yo –Todavía queda la mejor parte- Y le sonrío ampliamente.
Dicen que el Este del capitolio es la mejor parte ya que tiene la costa, el parque de atracciones y el restaurante “Capitol Knights” Me coloco la mochila y nos ponemos en marcha otra vez. A las 4 de la tarde llegamos a un puerto conocido de la zona este en el que hay cientos de yates de los famosos y ricos del capitolio. Paseamos un rato por esta parte del capitolio y hacia las 5 de la tarde volvemos al puerto para bajar a la playa.
-Pero si no tenemos bañador!- Dice maría
-Sii! Toma- Le digo mientras le doy el bañador –Creo que es tu talla-
Nos metemos en las casetas para cambiarse de ropa y a los minutos salimos ya cambiados. Alquilamos unas hamacas en primera fila y tomamos el sol hasta coger un bronceado que haga que parezcamos muchísimo mas apuestos de lo que en realidad somos. Cuando ya estamos de un color caramelo tostado envidiable decidimos ir a bañarnos. Entramos corriendo en el mar y no dejamos de correr hasta que el agua nos llega al cuello y entonces nos salpicamos el uno al otro. Entre el calor del sol y el fresco del agua del mar se está genial aquí. Entonces veo que hay un señor que da clases de submarinismo gratuitas. Esto no estaba entre mis planes, pero me parece genial. Nos ponemos un traje negro, unas gafas y nos colgamos la bombona a la espalda. Entramos caminando hacia atrás por las aletas en los pies y nos sumergimos todo lo que podemos. Hay caballitos de mar, estrellas, peces de todos los colores, mantas, cangrejos… Es precioso, simplemente magnífico. Esta sensación de estar flotando todo lo que quiera rodeado de estas vistas maravillosas. Es como si el tiempo se detuviera, como si cuando estamos debajo del agua estuviéramos en un lugar seguro alejado de todo, donde no tendríamos que preocuparnos por nada, donde el tiempo no supusiera nada. Cuando empieza a atardecer y el cielo se vuelve naranja salimos del agua. Traigo del bar dos bebidas y nos sentamos en la orilla del mar a ver atardecer. Cuando el sol se ha metido nos volvemos a cambiar en las casetas pero esta vez con ropa elegante, saco de la mochila un vestido azul con pequeños volantes que simulan las olas para María y yo me pongo una americana azul desabrochada con una camiseta blanca debajo y unos pantalones blancos. Me vuelvo a poner las gafas de pasta y salgo de la caseta donde nos cambiamos. Cuando ya estamos listos le doy la mano, ignorando la voz de Sophie que se pasa por mi cabeza y dice –Desmentir el romance-
Llegamos al restaurante y espero a que el camarero nos lleve a nuestra mesa, enciende una vela aromática. Pedimos ravioli con salsa calabresa, faisán con mousse de cordero, trucha rellena de mozzarella y albahaca y de postre unas copas con sopa de chocolate blanco, menta y arándanos. Antes de que nos traigan nada voy al baño y al pasar por la puerta veo que está lleno de paparazzis, además en el comedor hay ente famosa que reconozco de haber estado con ellos esta mañana en los estudios de TV, cuando vuelvo a nuestra mesa ya han traído la pasta, está deliciosa. Así van llegando todos los platos hasta llegar al postre.
-No me extraña que este sea el mejor restaurante de la ciudad. Es incluso mejor que la comida en el centro de entrenamiento.- Dice María mientras rebaña la sopa de chocolate
-Si, hemos comido muy bien- Le contesto yo.
Cuando terminamos todo nos invitan a un café y pagamos
-400 euros, ¿De verdad te quieres gastar todo el dinero Nacho?- Me pregunta
-Puede que no vuelva a gastar nunca más, además si gano los juegos seré tan asquerosamente rico que podré comer aquí siempre- Le contesto
Salimos realmente llenos del restaurante y dejamos que algún paparazzi nos saque fotos. Saludar, sonreir, ser hipócrita… Todo se basa en esto, realmente no les importamos una mierda, solo les gusta el morbo. Les gusta ver a niños con una historia morir. Cuando me harto de estar allí decido ir al siguiente sitio planeado. Vamos los dos a la costa y en el paseo marítimo está el paseo de los vencedores, en el suelo hay estrellas con los nombres de los vencedores. Veo la estrella de Mags, la de Finnick, la de Johanna, la de Haymitch, la de Enobaria… Es genial, el cielo estrellado, farolas que iluminan la calle, las estrellas doradas en el suelo… Cuando nos hemos sacado bastantes fotos con las estrellas decido que ya es la hora y vamos al parque de atracciones. Nos montamos en la montaña rusa, compramos algodón de azúcar, manzanas recubiertas de caramelo. También hay puestos en los que se ganan peluches al disparar a unas latas, tras varios intentos consigo un perrito de peluche igual de alto que yo y se lo regalo a María. Luego nos montamos en la noria y empiezan los fuegos artificiales, la cabina sube y cuando está en lo más alto vemos el capitolio perfectamente iluminado y unas explosiones de colormaravillosas. Entonces sucede
-Te quiero muchísimo Nacho- Dice ella
-Yo más- Digo yo. Me acerco a su boca y la beso suavemente, este momento me hace ser plenamente feliz. Hace que me olvide de todo, de los juegos, de Sophie, de Johanna, de los tributos… Incluso de mi familia. Al bajar vamos de la mano hasta el taxi y le pedimos que nos lleve al centro de entrenamiento. Entramos por la puerta principal, subimos en el ascensor y volvemos a nuestro apartamento. Me encuentro con Johanna y Sophie sentadas en el sofá y les doy un susto por detrás. Ninguna de las dos parece muy enfadadas por lo que hemos hecho, incluso Johanna me guiña un ojo. Les cuento todo lo que hemos hecho con pelos y señales y luego les cuento que hemos ido al Capitol Knights, veo que Sophie se muere de la envidia. Johanna nos hace cientos de preguntas, como hemos salido, como nos hemos movido por aquí… Aprovecho para contarle que tenemos muchos patrocinadores más. La señora del pelo en llamas, los de la televisión… Ellas nos cuentan que hemos sido notición todo el día, Cuando ya nos hemos contado todo me voy a mi habitación, me quito las gafas, me desnudo y me meto en la cama. Hoy ha sido un día larguísimo y al meterme en la cama caigo rendido pensando en nuestro beso.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Encuesta II

Hola tributos!!
Bueno, hace unos días acabó la primera encuesta y ganó la opción del distrito del dulce. Hoy os propongo otra encuesta, ¿Quién es vuestro personaje favorito después de haber visto las fotos de ayer?
Nacho, María, Pablo, Paula, Sophie, Johanna o Otros (Ahí podéis meter a quien queráis que no haya dicho, por ejemplo X) Si votáis otro no os olvidéis de comentar y decirme quien es.
Un beso!!

jueves, 4 de septiembre de 2014

Fotos de los personajes

Hola tributos!!
 Esta entrada es para enseñaros las fotos de los tributos, para que sepais como son y podáis tener una imagen de ellos.

 Ella es Paula, la tributo femenino del distrito seis. Compañera y gran amiga de Pablo, ambos se conocen desde la infancia. Allí ninguno de los dos tenían problemas de dinero, vivían realmente bien y pensaban que todo seguiría así hasta que ambos amigos fueron seleccionados.

   Este es Pablo, el tributo masculino del distrito seis. Es el gran amigo de la infancia de Paula, una persona aparentemente normal pero con un gran secreto que guarda desde hace tiempo.

Este es Nacho, el protagonista de nuestra historia. Una persona conocida en su ciudad que es capaz de hacer cualquier cosa por su gran amor. Valiente y fuerte, tiene dotes con el hacha gracias al trabajo de su padre y conocimientos de medicina.

Sophie, nuestra segunda escolta preferida del Capitolio (La primera es Effie, adoro a esa mujer. Es mi personaje favorito) Con tan solo veinte años tuvo que sustituir a su madre, la escolta del Capitolio del distrito 7. A pesar de que por su sangre corre la sangre del capitolio hará cualquier cosa por ayudar a sus dos tributos novatos.

María, la dulce pelirroja causante de toda esta historia. Fué seleccionada para ir a los juegos del hambre pero al salir su primer compañero, un chico ciego provocó que Nacho, su amor secreto desde la infancia tuviera que presentarse para salvarla.

A este llamémoslo X, es alguien que todavía no ha aparecido en la historia pero tendrá un gran papel. (Lo siento, no os puedo decir 
más)

Por último Johanna (Me encanta como sale en la foto) Fría y distante desde que ganó sus juegos, trataba de inútiles a sus tributos. Rebelde hasta la médula y odia el capitolio la que más. Todo cambió cuando vió a sus dos tributos, decidió empezar a luchar por ellos a toda costa.


Capitulo 13

Hola tributos!!
No me apetece mucho escribir así que disfrutad de la lectura y no olvideis comentar :D
_____________________________________________

Cuando una nube tapa el sol me doy cuenta de donde estoy. En los juegos del hambre. Me vuelven a entrar las mariposillas en el estómago de los nervios y nos decidimos a ir a ver la estación de tren reconstruida de la época de los estados unidos. Entramos a una estación antigua pero preciosa por donde pasan los trenes cada dos por tres. Casualmente me encuentro con Peeta esperando un tren y nos saludamos calurosamente. Creo que entiendo la cara de maría porque le explico que nos conocíamos de haber estado juntos a las noches en la terraza y esa cara ya vuelve a la normalidad.
-Que haces aquí Peeta?- Pregunto yo
-Sabéis que se pueden hacer visitas a antiguas arenas no?-
-Creo haber oído eso. Vas a ir?-
-Sí, hoy hay un tren exprés para ir a la arena de los 74… ¿Queréis venir?-Pregunta –Tengo dos billetes de sobra porque Katniss y Haymitch no han venido.
Antes de que yo pueda decir nada María se me adelanta y le dice que sí. Esperamos y pasados 5 minutos llega un tren con un letrero en el que pone 74. No se monta nadie más que nosotros y en menos de media hora ya estamos allí. La que se supone que hace de guía empieza su charla en el tren, pero cuando ve a Peeta se calla y nos deja entrar en la arena solos. Subimos cada uno por uno de los ascensores de tubo que suben desde las catacumbas y no puedo evitar ponerme nervioso. Al llegar allí arriba me bajo de la plataforma y voy hacia la cornucopia. Detrás veo que viene Peeta con María y encienden un holograma para recrear el baño de sangre. Peeta no se separa de sí mismo, María sigue a Katniss y pega un chillido cuando se le acerca el tributo con el que forcejea por la mochila. Mientras tanto yo sigo a la comadreja. Veo como se acercó por detrás a la cornucopia, donde no había tantos tributos y cogió una mochila, una barra de pan y un cuchillo. Le sigo hasta el bosque y cuando cruza la línea se desvanece como el resto de hologramas. Luego vamos con Peeta por el bosque hasta llegar a su cueva, entramos y le noto un tanto melancólico.  Acaricia las paredes como si su estancia allí hubiese sido buena y le da un bajón. Salimos de la cueva y damos un paseo. Cuando ya hemos estado un buen rato decidimos volver a la cornucopia, nos montamos en las plataformas y bajamos a las salas de lanzamiento donde esperan unos agentes de la paz que me acompañan hasta el tren, segundos más tarde llega Peeta y un minuto después aparece María. El tren se pone en marcha y en poco tiempo ya estamos en el capitolio. Al llegar a la estación miro el reloj y me asombro, a pesar de haber estado allí un rato solo ha pasado media hora. Peeta me explica que tienen un dispositivo que detiene el tiempo.
-Gracias Peeta- Dice María
-Sí, gracias Peeta. Espero que no te haya afectado la visita.- Sigo diciendo yo
-Gracias a vosotros por acompañarme, Ahora si no os importa voy a volver al centro de entrenamiento- Dice –Ha sido un placer conocerte- Le dice a María y le da dos besos.
Volvemos a estar solos, hago memoria de lo siguiente que tenía planeado. Ir a los estudios de televisión. Le pregunto a un capitolino y me da explicaciones para ir allí, pero entre su acento y que hablaba muy bajito no le entiendo ni la mitad. Al terminar le pregunto a María
-¿Has entendido algo?-
Y ella niega con la cabeza, salimos a la calle y sigo calle abajo. Allí se encuentran los estudios de televisión de todo el capitolio. Llegamos corriendo a la puerta pensando en que íbamos a poder entrar pero dos guardias vestidos de negro nos cierran el paso, dicen que no podemos estar allí con lo que volvemos y al girar en la esquina nos encontramos con alguien muy especial.
-Hombre! Mis dos tributos favoritos de estos juegos!- Grita Caesar.
-Hola Caesar!- Le respondemos a la vez
-Hola chicos!, ¿Qué hacéis por aquí?- Nos pregunta
Le cuento que queríamos entrar para verlo todo y que no nos han dejado. Él nos acompaña dentro y nos paseamos por los diferentes estudios. El telediario, Una serie muy famosa de pijos y ricachones, un programa de cotilleos… Lo pasamos genial, conocemos a famosos, a cantantes, a actores… Yo creo que esto nos ayudará a conseguir patrocinadores. Alguno de ellos nos dice que si superamos el baño de sangre nos patrocinarán o nos recomendarán. También conocemos a alguno que ya ha dado una buena cantidad de dinero por nosotros. Cuando terminamos de hablar y de sacarnos fotos Caesar se despide de nosotros porque tiene que ir a grabar un programa sobre los juegos. Va sobre la vida de los tributos antes de llegar aquí, un equipo se traslada a su hogar y habla con la gente de su entorno. Hoy les toca a los del distrito 11, que en España si no me equivoco está en el sureste, donde más calor hace. Salen unas imágenes de sus familias, de los colegios a los que iban, de sus amigos… Luego salen unas imágenes en directo, están entrenando. Se me había olvidado que hoy también se podía entrenar si se quería, a pesar de que era un día libre para quedarse descansando. La mayoría de los tributos ha ido a entrenar, mientras nosotros estamos aquí ellos están mejorando como matarnos. Luego vamos a ver un concurso de cocina que se llama algo así como superchef, va sobre gente del capitolio que cocina hasta que solo queda uno. Es como los juegos del hambre, lo único es que no se matan y no pasan nada de hambre. Me prometo a mí mismo que si gano los juegos y consigo salir de ahí lo suficientemente cuerdo me dedicaré a la cocina y haré mi propio programa. Cuando ya me empieza a rugir la tripa miro el reloj y veo que son las 2, no he reservado nada para ir a comer con lo que salimos a la calle y decidimos que entraremos en el primer lugar que vendan comida. Paseamos por la calle y el primer restaurante que vemos es un restaurante japonés.
-Genial- Pienso. Odio este tipo de comida, no me gusta el sushi. Al parecer a María sí que le gusta porque entra corriendo y se sienta en una mesa. La sigo y me siento con ella, entonces llega un camarero japonés que nos trae la carta. María pide sushi y yo pido lo mismo porque no hay nada que me guste. Nos traen la comida y cojo el primer trozo. Me lo meto a la boca y lo escupo al instante. Está asqueroso, es viscoso y sabe a mar. Espero a que termine María, pagamos y volvemos a ponernos en marcha. Por el camino hay un puesto que vende pizza, compro una porción y me la como con ganas.
-Tenía muchísima hambre!- Le digo a María, que me mira con cara de asombro de lo rápido que me la he tomado
Seguimos paseando sin pararnos y entramos en un centro comercial. Damos una vuelta por las tiendas y entramos en una. Compro dos bañadores a escondidas para que sea una sorpresa que vamos a ir a la playa. Luego vamos a una cafetería y compro dos cafés con hielo como los que me trae Peeta que nos tomamos sentados en unos cómodos sillones de terciopelo verde esmeralda.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Capítulo 12

HOLA TRIBUTOOS!!
Bueno, como hemos llegado a las 500 visitas he decidido subir el capítulo 12 Muchas gracias a todos los lectores, por vuestros comentarios y vuestro apoyo. No me entretengo más y aquí os dejo el capítulo 12!
_____________________________________________

-Riiiiiing Riiiiiiiing!!- Suena el despertador. Me incorporo en la cama y lo apago, me ducho rápidamente y me pongo unas bermudas verdes y una camiseta blanca. Me pongo las gafas y cojo la cartera. Cuando ya estoy preparado voy a la habitación de María y le despierto.
-Hmmm ¿Qué haces Nacho?- Me pregunta con un tono adormilado -Corre, levántate y dúchate rápido.- Le digo yo
Me hace caso y en 15 minutos ya está duchada y eligiendo la ropa que ponerse. Como va a hacer calor se pone una minifalda blanca, una blusa blanca de seda y un delgado cinturón marrón. Bajamos y me vuelve a preguntar que a dónde vamos. Yo le digo que es un secreto y le vendo los ojos para que no vea nada. Cuando llegamos al comedor espero a que llegue Avery, supongo que como le salvé la vida me ayudará a salir. Bajamos a la planta 2, recorremos muchos pasillos y subimos y bajamos escaleras. La verdad es que me he perdido hasta yo y me limito a darle la mano a María y a seguir a Avery. Cuando llevamos andando unos minutos llegamos a la sala de la lavandería. Avery nos manda meternos en un carrito y pone encima nuestra algunas sábanas para que no se nos vea. Minutos más tarde quita las sábanas y veo la luz del sol. Ya estamos fuera.
-ESTAMOS FUERA!!- Grito yo expresando mi felicidad.
Le quito la venda a María y se sorprende de estar fuera. Nos ponemos las gafas de sol, le doy la mano y vamos a la oficina de turismo a coger un mapa, con un boli marco los lugares a los que quiero ir. El parque de atracciones, El teatro, El Museo, El restaurante donde vamos a cenar, La costa, El paseo de los vencedores y la plaza mayor. Cuando salimos de la oficina de turismo ya hay gente sacando algunas fotos. Lo primero que hacemos  es ir a la estación de metro, pago los tickets y nos montamos. Es como ir a un zoo, hay gente de todos los tipos, unos con pelo, otros morados, una señora con el pelo en llamas, gente con bigotes, colas… Nos bajamos en la calle Kingston y vamos al teatro. Compro un cubo de palomitas en el que podríamos meter nuestras dos cabezas, Nos sentamos en los mullidos sofás de terciopelo rojo y se levanta el telón. Ponen una obra cómica en la que todos nos reímos muchísimo, cuando termina la obra llamo un taxi, pero como después de diez minutos aún no me ha hecho caso ninguno decidimos ir andando. El plan era haber ido ahora al museo pero está muy lejos desde aquí, con lo que cambio de planes y paseamos por la calle un rato. Llegamos a una tienda de colores llamativos en la que hay un cartel con luces de colores que pone “Tienda de chucherías”
-Entramos?- Pregunta María –Tiene buena pinta- -Claro vamos!- Le digo yo mientras cambio el rumbo y me dirijo hacia la tienda esa.
Nada más entrar huele a dulce, a caramelo. La tienda está repleta de una especie de bolitas y cosas de los colores más vivos. Hay bolitas amarillas fosforitas, azul eléctrico… Cogemos una bolsa y echamos un poco de cada cosa, luego una señora los pesa en una máquina y nos cobra. Al salir de la tienda veo que se ha corrido la noticia de que estábamos aquí y ha venido incluso la televisión.
-Nacho! María! ¿Estáis juntos?- Pregunta un reportero
-Piensa- Me digo a mí mismo. Ya que no he hecho caso a Johanna al escaparme a la ciudad voy a desmentir esto. –No, no estamos juntos. Simplemente somos amigos. No voy a hacer más declaraciones.- Y me voy con María corriendo. Algunos de ellos nos siguen por lo que nos metemos en el primer lugar que encontramos. Es un sitio enorme lleno de tiendas, los paparazzi nos siguen por detrás así que aprovecho un momento en el que están despistados para entrar a una tienda. Cojo todo tipo de ropas del capitolio y entro al probador con María.
-Estoo…Nos vamos a cambiar aquí juntos?- Pregunta ella ruborizándose -No tenemos otra opción. Qué tal si cerramos los ojos y nos cambiamos sin mirar?- Digo -De acuerdo- Entonces ambos cerramos los ojos y palpo a ver dónde está mi ropa, cuando tengo ya puestos unos pantalones con pelos rosas y una chaqueta de visón morado abro los ojos y ella se ha puesto un vestido de mariposas de la temporada pasada. También nos ponemos unas pelucas de colores chillones y las gafas de sol. Al salir de la tienda no nos reconoce nadie. Salimos de vuelta a la calle y entramos a un baño. Ahí nos cambiamos otra vez y nos ponemos nuestra ropa normal. Lo mejor será que nos alejemos de aquí cuanto antes, pido un taxi y antes de que nos vea nadie ya estamos montados. Le digo que nos lleve al museo, cuando llevamos dos minutos montados el taxi se detiene y bajo la ventanilla del coche para ver que ocurre. Un coche se ha chocado con otro y no dejan pasar.
-Nacho- Me llama María -¿Qué quieres ahora?- Le pregunto -No, nada. Que igual viene la televisión a grabar el accidente e igual nos vuelven a ver- María ha estado rápida ya que la televisión llega en unos instantes. Le pagamos al taxista, le damos las gracias y nos vamos corriendo. Pasamos varias tiendas y llegamos hasta el Museo, hay muchísimas cosas de la historia de Panem. Incluso hay restos de otra civilización anterior conocida como los estados unidos. Hay fotos sobre un monte con caras, una ciudad completamente iluminada  conocida antes como Nueva York y en la zona moderna hay una gran maqueta del capitolio. Aprovecho para echar un vistazo y veo lo que hemos visto, el teatro de la calle principal, el centro comercial, y la tienda esa de chucherías. Hemos visto la parte oeste del Capitolio. En la zona norte hay varias cosas interesantes, está el Capitol Park, la estación de trenes y los estudio de televisión. En la zona Sur está el restaurante en el que vamos a cenar y en la zona Oeste la costa, el paseo de los vencedores y el parque de atracciones. Barajamos nuestras opciones y decidimos ir a la zona Norte. Salimos del museo, comprobamos que no hay cámaras y bajamos al Metro. Tomamos la línea que va al Capitol Park y nos montamos en el metro por segunda vez. Vuelve a haber muchísima gente rara, incluso me vuelvo a encontrar con la misma señora con llamas en el pelo que había visto antes. Creo que me reconoce porque me mira y se queda observándome. Cuando vamos a salir del tren me llama alguien.
-Niño espera!- Oigo que grita alguien. Me doy la vuelta y es la señora con el pelo de fuego. –Te dejabas la mochila en el metro- Dice ella mientras me la da. –Distrito 7 no?  Os importaría que nos sacáramos una foto?.
-Por supuesto- Le digo yo, nos colocamos y un transeúnte nos saca la foto. Al terminar le pregunto a ver si sabe cómo ir al Capitol Park, ella me indica y cuando terminamos nos dice a los dos –Ya tenéis un nuevo patrocinador guapos!- Y nos da un fuerte beso de abuela en la mejilla.
A maría le encanta la noticia de tener algún nuevo patrocinador y nos vamos hacia el parque fantaseando sobre los juegos. Ella opina que la arena será una playa, yo creo que será un lugar con oportunidades para hacer los juegos de lo más interesante.
Al llegar al parque veo el lugar más maravilloso de todo el capitolio. No les pega nada, a estos urbanitas, tener un parque lleno de vegetación y animales como este. Hay sinsajos por los árboles que imitan la melodía que tararea María, También hay ciervos correteando y muchas ardillas. Vamos paseando tranquilamente de la mano y hay una tienda que vende helados. Creo que también había una heladería en el pueblo de al lado de casa. Le pedimos unos cucuruchos con helado de Queso con arándanos para mí y uno más clásico como es el de fresa para María.  Lo tomamos tranquilamente y nos sentamos un poco en un banco a dar de comer a las palomas. Allí, con ese calorcito, ese sol y ese banco tan cómodo me quedo como flotando en una nube sin importar lo que tengo por delante.