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jueves, 11 de septiembre de 2014

Capítulo 15

Hoola tributos!!
Bueno, esta entrada tenía que haberla subido hace algunos días, cuando llegamos a las 700 visitas pero con los nervios de empezar el colegio y que no sabía con quien me iba a tocar en clase pues se me pasó. Para pediros perdón he decidido que durante los tres días siguientes voy a subir CAPÍTULO DIARIO, y también aviso que los juegos empiezan en el capítulo 17. No olvidéis comentar y muchos besoos
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-Arriba Nacho!- Me llama Johanna –Hoy es vuestro debut con los vigilantes-
Me levanto de la cama de un salto y me coloco las gafas. Después del maravilloso día que tuvimos ayer estoy más contento que nunca. Me pongo un pantalón vaquero, una sudadera blanca y unas zapatillas de casa. Me lavo los dientes y me despeino un poco el pelo, después bajo las escaleras y me siento con Sophie en el sofá a esperar a los demás. Es una mujer bellísima, esa peluca anaranjada con florecillas colocadas en ella, esa piel que no es ni muy morena ni muy pálida, ese vestido que tanto me recuerda a casa hecho con hojas de pino rojo… A pesar de ser del capitolio esta mujer lleva tanto tiempo rodeada de gente de distritos que parece alguien normal, eso sí, escondida bajo una gran capa de maquillaje, moda… Seguro que dentro, en su corazón, tiene su pequeño lado rebelde. Le cuento más cosas de lo que hicimos ayer y le cuento nuestro pequeño viaje a la arena , cosa que ayer se me olvidó mencionar. Ella me cuenta que su madre fue representante del distrito 7 y le contaba historias sobre los juegos, sobre dos tributos enamorados. También me cuenta más cosas sobre su pasado, me cuenta que su madre murió en la batalla de la rebelión y su hermano pequeño murió cuando lanzaron bombas en la mansión de Snow. Para cuando llega Johanna ya he conocido a otra Sophie, a una mujer encantadora que ha sido capaz de perdonar al capitolio por haber arrebatado la vida a su familia.
 Cuando llega Johanna nos sentamos a desayunar.  Tomo una taza de chocolate de la bandeja, unas tostadas con mermelada de castañas, unos churros y un zumo de naranja. Mojo los churros en el chocolate, me como las tostadas y para terminar me bebo el refrescante zumo de naranja. Cuando termino espero sentado a que terminen los demás, cuando terminamos Johanna nos da una libreta a María y a mí.
-Quiero que apuntéis lo que sabéis hacer- Dice –Tenéis media hora, luego los leeré y os aconsejaré sobre lo que hacer ante los vigilantes.-
-Vale- pienso –Vamos allá.- Hago memoria de todo lo que he aprendido estos 4 días mientras muerdo el boli. Comienzo a escribir separando la hoja en dos columnas, la primera con el título Armas y en la segunda pone Supervivencia. En la de las armas escribo Hacha y cuchillos, la de supervivencia es mucho más extensa, fuego, nudos, trampas y reconocimiento de plantas venenosas. –Al final no es tanto- Me digo a mi mismo. Pienso en algo más que sepa hacer y me acuerdo de mis estudios de medicina. Añado a la lista de supervivencia la palabra medicina justo antes de que Johanna diga que se acabó el tiempo. Ahora ella se lleva nuestras hojas y nos da otro cuaderno en el que tenemos que escribir teoría. Comienzo recordando el primer día en el que hice fuego, el fuego por fricción, el fuego al golpear dos rocas y el fuego al rozar sílex contra algo. Escribo todo lo que recuerdo de este tema y luego paso a las trampas, repito el proceso hasta que termino con todo y me quedo más que satisfecho. Cuando veo que María ha terminado le propongo si quiere que nos cambiemos las libretas y ella acepta. La abro y me sorprende una caligrafía preciosa, la forma de todas sus letras es única por lo que deduzco que no fue a la escuela sino que fue su madre la que le enseñó todo. Leo las cosas y aprecio que el arma que se le da bien es el cuchillo, sabe camuflarse y distinguir plantas, también sabe hacer redes  más complejas, no como las mias, que son más básicas. Mientras hablamos sobre lo que hemos aprendido llega Johanna con nuestras libretas y se sienta.
-Bien- dice mientras mira a María- María, quiero que ante los vigilantes seas una chica débil. Olvídate de enseñarles tus dotes con los cuchillos, lo que quiero que hagas es camuflarte y si te sobra tiempo harás el test de reconocimiento de plantas y bayas venenosas.- Y pasa a mirarme a mí- En cuanto a ti Nacho quiero que seas todo lo contrario, nada de supervivencia. Deléitales con el hacha y si te sobra algo de tiempo monta algunas trampas.-
Estupendo, hacha y trampas. Creo que el plan que tiene Johanna es que María haga como ella, que al principio sea una chica débil pero que cuando pase el tiempo muestre su lado asesino. El plan que tiene conmigo es que sea un profesional, sin aliarme con ellos. Al rato Johanna nos dice que nos vayamos a ducharnos y nos pongamos nuestros trajes de gala para comer con los patrocinadores. Subo las escaleras de tres en tres y al llegar a mi habitación lo primero que hago es llenar la bañera de agua caliente. Cuando está llena le pongo un aceite de coco que compré ayer en el centro comercial y hace que el agua huela a coco. Me desnudo poco a poco y me meto corriendo porque fuera hace muchísimo frío, no me había dado cuenta antes pero al lado de la bañera hay una ventana enorme con la persiana bajada. Subo despacio la persiana y la luz me deslumbra. Me quedo ensimismado con lo que veo, es la vista más preciosa del Capitolio, supera con creces a la de la terraza. Desde dentro de la bañera calentita puedo ver al capitolio iluminado por la tenue luz del atardecer. Es acogedor ver desde el agua como el sol se va metiéndo entre las montañas, los rayos caen y pegan en la ventana y pienso por segunda vez que haber venido aquí es lo mejor que he podido hacer. Si voy a morir prefiero hacerlo habiendo vivido de verdad y a esa “vida” que llevaba allí no se le podía llamar realmente vida. Lo mejor que me ha pasado en estos 16 años se reduce a pocos momentos que puedo contar fácilmente con los dedos y la mayoría de esos momentos los he pasado aquí, con esa chica que me tiene completamente loco. Cuando estoy con ella me siento bien y por eso me presenté, porque si ella moría yo quería hacerlo con ella. Aún no he pensado que haré si fallo en mi misión, si ella muere y yo no estoy ahí será un completo fracaso, aunque yo tampoco quiero que alguien me mate.
Después de darle vueltas al tema salgo de la bañera, me seco con la alfombrilla eléctrica y voy hacia el armario. De ahí saco el traje negro que me queda como un guante y me coloco bien la pajarita. Me pongo las gafas negras de pasta y me peino un poco el tupé. Antes de bajar voy a la habitación de maría para luego bajar juntos porque creo que quedará mejor.
-Toc Toc- Llamo suavemente- Puedo pasar?- Pregunto
Y al momento me abre la puerta. Entro y me siento en la cama sin saber que hacer, ella ya tiene el vestido puesto. Es amarillo, pero no amarillo chillón, más bien una mezcla entre amarillo y blanco. Lleva unos zapatos del mismo color con un tacón alto y ahora se está rizando el pelo con un aparato del capitolio que lo deja rizado al instante. Luego se coloca unas perlas que le ha dado Sophie para decorarse el pelo. Cuando termina  le ayudo a colocarse el collar de perlas verdes y ella me coloca bien la pajarita verde a juego con su collar. Esperamos sentados en la cama hasta que Sophie nos llama y antes de salir le digo a María.
-Les necesitamos, por favor intenta parecer adorable- Y bajamos las escaleras agarrados de la mano. Al bajar todo está diferente, hay una mesa más grande que de normal  y durante la media hora siguiente todo se reduce a besos,  abrazos, autógrafos, fotos… Por suerte cuando veo que maría está a punto de explotar viene un Avox y nos trae la comida a la mesa, entonces nos sentamos todos y esperamos. Sirven una crema suave de espinacas, raya al horno, confit de pato a la naranja, raviolis de pollo con salsa boloñesa y de postre helado casero de yogurt y unas tartaletas rellenas de crema, chocolate, mermelada… Comemos agustísimo y al terminar nos ponemos a charlar sobre los juegos. A pesar de que es un tema que no nos agrada a ninguno de nosotros dos respondemos a sus preguntas y les contamos algunas tácticas. Luego pasamos al sofá y como se ponen todos a beber alcohol decido sentarme en un lateral.
-¿Qué tal lo llevas?- Me pregunta la mujer con el pelo en llamas de ayer.
-Bueno…- contesto yo. La verdad es que no es una señora tan mala, yo creo que forma parte del Capitolio rebelde ya que a pesar de seguir su moda y sus costumbres y todo ayuda siempre en los juegos con muchísimo dinero. Cuando dan las 6 subimos a las habitaciones, nos ponemos el chándal para la prueba con los vigilantes y al bajar nos despedimos de todos. La señora del pelo en llamas nos desea mucha suerte y antes de salir cojo la libreta para repasar mientras esperamos. Sophie nos acompaña hasta la puerta, ahí nos da un beso en cada mejilla a cada uno de nosotros y entramos con paso decidido. Cuando entramos veo que no somos ni los primeros ni los últimos, aquí ya están los profesionales, los del 9, los del 12 y Pablo y Paula. Nos sentamos en nuestras sillas y me adentro en la lectura de mi cuadernillo, donde explico paso a paso como hacer una buena trampa. Para cuando me doy cuenta ya está entrando Pablo, después va María y después de María voy yo. Media hora más tarde una voz metálica dice el nombre de Ignacio Jausoro y sin dudarlo ni un instante entro a esa fría habitación.

2 comentarios:

  1. Ayy. Qué ganas me has dejado. Espero que Nacho les sorprenda con algo bueno a los Vigilantes. ¡¡Quiero que empiecen ya los juegoooos!! Son unas ganas terribles.
    Mi capítulo 7 va en marcha. En pocos días lo subo y te aviso.
    Muchos besos! :*

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  2. Jajajajajajaj Claro que les va a sorprender!! Yo ahora subo el 16, el último antes de los juegos. Un besiit
    Nacho

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