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miércoles, 24 de diciembre de 2014

Capitulo 28

Hoola Tributos!
No me quiero entretener mucho, estoy de vacaciones y siento no haber subido el capítulp antes, espero que lo entendais. Lo que si os pido POR FAVOR, es que al leer este capítulo (Lleno de acción) escucheis esta canción, os dejo el link http://youtu.be/LRLdhFVzqt4 Creo que le aporta muchos matices a la lectura, mucho más que si la leeis sola. Y ya nada más, el fin se acerca y ¿Quien conseguirá salir de ahí?
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-Tengo un plan- digo mientras desayunamos juntos un poco de conejo recalentado -¿Cuántas flechas explosivas te quedan?- pregunto
-Cinco- contesta después de contarlas
-Presta atención- digo serio -Vamos a provocar una avalancha-
-¿Cómo?- Pregunta con cara de incrédulo
-Fácil, vamos a volar la montaña- digo sonriente
-¿Con solo cinco flechas?-
-Y una granada- digo sacando la granada que guardo en el bolsillo desde hace mucho tiempo -No sé si lo lograremos, pero el plan es matar a Mateo y Judith-
-Judith es la del dos ¿No?-
-Correcto-
-Está bien, vamos a hacerlo.- dice decidido
-Pero no vamos a llevar todo- digo -Dejaremos las mochilas aquí, coge lo más importante-
De mi mochila saco la brújula, la fuente portátil y la cuerda. A este montón añado el hacha y el abrigo de pelo grueso. Gonzalo solo lleva el arco, el carcaj, dos cuchillos y las gafas para ver en la oscuridad.
-Por cierto, después de esto...- digo yo inseguro
-Nos separaremos- termina él mi frase
-De acuerdo- digo con pena
Dejamos las mochilas escondidas pero antes de salir hago una cosa. Cojo uno de los paracaídas y le arranco la tela, la ato a un palo y lo pongo cerca de la cueva para poder encontrarla luego. Nos ponemos nuestros abrigos, yo guardo la brújula, la cuerda y la fuente en el bolsillo y llevo el hacha en la mano.
-¿Preparado?- pregunto cuando estamos a punto de salir por el agujero de la cueva
-Preparado.- contesta él dándome la mano
Y así, cogido de su mano salimos juntos para hacer visible que seguimos juntos, como aliados.


Seguimos nuestro camino atravesando el valle nevado mucho más rápido, ya que al haber dejado las mochilas vamos más ligeros. A media mañana la herida de mi pierna se vuelve a abrir y caminar me cuesta algo más. De vez en cuando se escuchan sonidos de animales pero el silencio es enorme.
Un pitido rompe el silencio -¿Un paracaidas?- corremos unos veinte metros para llegar a el y lo abro -¡Dinamita!- digo -Gracias Johanna...-  Se la doy a Gonzalo para que la guarde y seguimos caminando para llegar a la cima de la colina que hemos escogido para provocar la avalancha. Conforme ascendemos hace más frío y mucho más viento, además es duro subir una montaña cubierta de una capa de medio metro de nieve. De vez en cuando me doy la vuelta para comprobar la zona y en una de esas veces veo la lava brotándo de la montaña escarpada y el incendio en la montaña frondosa.
-Genial- digo alegre -Esto era lo que esperaba, que provocaran algo para traerlos aquí- Me vuelvo a girar y alcanzo a Gonzalo -Tenemos que ir más deprisa, no tardarán en venir-
Subimos la colina todo lo rápido que nos permiten nuestras piernas y mientras ascendemos noto que un líquido recorre mi pierna, un líquido rojo y espeso. -La herida se ha abierto del todo y no tenemos el botiquín- Cada vez me cuesta más andar y el frío no ayuda nada en esta ocasión. Si no volvemos rápido a la cueva no saldré de esta.
-Subete- dice Gonzalo agachándose un poco -Subete a mi espalda para que no tengas que andar- Suavemente me monto a caballito y aunque vayamos mucho más lentos no sufro tanto.
-Creo que ya veo la cima- dice él después de una larga caminata -Vamos, el último esfuerzo-
Me bajo de su espalda y hacemos el último tramo de la montaña juntos. Me va a dar mucha pena separme de él para siempre, él... Es especial. Se ha convertido en algo más que un amigo aquí dentro, el es y será mi mejor amigo para siempre, aunque uno de los dos muera.
Al llegar arriba nos sentamos a descansar y yo me pongo nieve en el agujero de mi pierna. Encendemos un pequeño fuego para que produzca humo y calor y asamos el último pavo que nos queda. Parece mentira como han cambiado las cosas, el primer día estaba comiendo un castor crudo y hoy un pavo asado. En estas semanas he cazado, he corrido, he comido, he matado, he llorado, he amado, he perdido, he sufrido, he cantado, he reido, he disfrutado, he temido, he gritado, he escalado, me he escondido... he hecho cosas que hace un año nunca pensé que haría.
-Gonzalo...- digo bajito -No quiero matar a nadie más-
-Vamos Nacho- dice con una sonrisa -Ya has llegado hasta aquí, solo un poco más-
-Quiero morir- digo -No quiero volver a vivir y que ella no esté allí, conmigo-
-No digas esas cosas- dice desanimado -Venga va-
-Me presenté voluntario para salvarla, y no he cumplido con mi misión- digo con un nudo en la garganta
-Tu no vas a morir, no te voy a dejar- come una fresa -Te prometo que cuando esté allí arriba le contaré todo lo que has hecho por ella-
-Cuidala bien- digo secándome una lágrima

Me tumbo a la espera de que aparezcan, algo alejado de Gonzalo. Quiero estar solo, no quiero verle ahora que ha dicho que se va a sacrificar por mí. Me siento muy egoista, ¿Cuantos más tendrán que morir por mí? Todo para que yo me salve.

-Nacho corre!- me avisa Gonzalo al ver a Judith a varios kilómetros a la izquierda.
-Aún les falta, vamos a esperar- digo cubriéndome el cuello con los brazos -¿Que frío hace no?-
-Muchísimo...- dice el -Serán los vigilantes-
-Y si...- digo pensativo -¿No vienen?-
-Moriríamos de frío- dice el seco -Ven, vamos a hacer una pequeña pared para que pegue menos el viento-

Poco a poco construimos una especie de fuerte de hielo que nos resguarda un poco del frío. Allí esperamos a que aparezcan los demás tributos, supuestamente Judith tiene que llegar por la misma montaña por la que llegamos nosotros y Mateo, Pablo y Paula por la del oeste. Y no estaba equivocado, aparecen los cuatro, aunque Pablo y Paula se quedan escondidos en un arbusto.
-Ahora o nunca Gonzalo- digo decidido sacando la pequeña granada de mi bolsillo
-Vamos- dice él cargando las cinco flechas explosivas a la vez.
Coloco la dinamita que nos enviaron y la enciendo, me alejo lo más posible y detono la granada. Al mismo tiempo las cinco flechas impactan en la ladera y todo junto provoca una avalancha descomunal. Sin previo aviso se desprende el trozo de montaña donde estabamos Gonzalo y yo y caemos junto con la avalancha. Mi instinto me dice que no suelte nada así que agarro el hacha con todas mis fuerzas y la nieve me mete para adentro aunque yo intento salir a flote. A unos cincuenta metros veo a Gonzalo sufriendo por no irse para abajo
-¡¡Gonzalo!!- grito -¡Cuidado con esa roca!- señalando a la roca que se precipita sobre él.
-¡¡Pum!!- Cañonazo, quedamos cinco. Grito desconsoladamente su nombre por si ha sobrevivido y el cañonazo no había sido él pero no contesta nadie.
Al llegar a la base de la montaña la avalancha no se detiene y sigue con una velocidad increible. También ha absorbido a Mateo, Pablo y Paula y es cuestión de tiempo que suene otro cañonazo. Creo que he escuchado dos cañonazos más pero no estoy seguro.
-¡¡¡BOOOOM!!!- Eso no ha sido un cañonazo, es peor. La avalancha ha impactado contra el campo de energía y una descarga sacude toda la arena. Al estar mojados por la nieve, la electricidad recorre nuestros cuerpos y provoca una paz infinita, ya no me preocupa nada, solo cierro los ojos y dejo que un aerodeslizador de los que recogen los muertos viene y con su gancho me eleva hasta estar dentro al mismo tiempo que unos hexágonos caen del cielo. No se que son, pero dejan entrever un cielo azul que ilumina todo.
-He ganado! Lo conseguí.- pienso. Al instante me tumban en una camilla y me inyectan algo que me produce paz. Pronto me reuniré con todos otra vez.

4 comentarios:

  1. El final de los juegos!!! *O* Me ha encantado, un Capítulo muy activo, Gonzalo murió en un segundo y yo lo voy a echar de menos durante más tiempo :'(. La avalancha se los ha cargado a todos menos a Nacho, a ver que pasará ahora ¿Como asumirá el sobrevivir? ¿O es que nos tienes preparada otra sorpresita? Sigue en cuanto puedas.

    PD: Felices fiestas!!

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  2. Tiene que asumirlo, los juegos no te dejan salir igual que has entrado y le va a costar muchísimo. Y Gonzalo... bueno, lo de la roca fué rápido porque no podía escribirlo despacio, paso a paso. Yo tambien estoy deseando de subirlo! Voy a esperar hasta el miercoles que viene o así!
    Un beso!

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    1. Holaaa. Que sepas que me he quedado de piedra mientras lo leía, y que creo que es uno de los mejores capítulos que has escrito. Gonzalo :,( me ha dado mucha pena. Quiero saber ya lo que le ocurrirá a Nacho, y como se sentirá al estar solo ahí fuera. Impaciente por leer el siguiente capítulo. Un beso! ^^

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  3. Dreeew! Esperaba tu comentariio, ya que cuando lo hubieses leido tú iba a subir el próximo. Lo del mejor capítulo pues bueno, te lo agradezco en el alma^^ la verdad es que sí, es bastante bueno y se diferencia mucho de esos del principio (me dan verguenza jajajajaja) creo que he mejorado muchísimo, no solo en los que subo sino en los que van más adelante que aún son páginas en un word y dentro de semanas pasarán a ser entradas de un blog(: Lo de como se sentirá y como reaccionará... bueno, ya lo vereis vosotros mismos. Espero poder sorprenderos en un futuro ya que cada vez vienen más ideas a mi mente que me sorprenden a mi! En fin, un placer leer vuestros comentarios:3
    Un abrazo,
    Nacho

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