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domingo, 18 de enero de 2015

Capitulo 32

Hoola tributos!
Bueno, hoy no tengo muchas ganas de escribiros un parrafón (llevo tooda la tarde estudiando) así que os dejo aquí el capítulo 32!
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Buenos días!- Me despierta Gonzalo -Nacho!!- Grita y me incorporo al segundo
-Hmmm... Buenos días- digo enfadado -¿Que haces aquí?-
La respuesta me sorprende, ha decidido ayudarme a cuidar la casa hasta que consiga asentarme y volver a poder vivir yo solo con normalidad, creo que esto es obra de Sophie, por si hago algo que no debería. A mí me parece una gran idea, así podemos cuidarla juntos ya que yo solo no puedo hacerme cargo. Mientras él recoge un poco la cocina yo preparo el desayuno, pongo café a hervir, tuesto cuatro rebanadas de pan y les unto una mermelada de fresa que encuentro en uno de los armarios. Con dos naranjas hago algo de zumo y lleno dos vasos bien majos.
-Está todo delicioso- dice Gonzalo lamiéndose los dedos -De verdad-
Cuando terminamos recogemos todo entre los dos y nos vestimos con ropa cómoda. Cojo la brújula y algo de dinero y me despido de él hasta el mediodía. Ya me sé el camino hasta el pueblo de memoria y no me cuesta nada llegar hasta la zona de comerciantes. En la carnicería compro un pollo, en la frutería más naranjas y en la panadería una hogaza de pan caliente y un poco de tarta. Cuando he terminado de hacer toda la compra decido ir a ver como es el mercado y la zanja.
-Vaya...- es lo único que sale de mi garganta al ver la Zanja. Las casas son de tablones de madera que se podrían romper con una tormenta. Los niños corren por las calles y los adultos simplemente se sientan y esperan a que el hambre acabe con ellos. Después de haber visto todo voy al mercado a dar una vuelta y compro algo de verdura y un poco de leche. Al final de la mañana decido volver a casa para cocinar la comida.
Hago el pollo a la naranja y corto unos pedazos de pan, cuando todo está listo salgo a la calle a esperar a Gonzalo, que vuelve con su arco y un conejo.
-¡Nacho!- grita enseñándome el conejo -¡mira!-
Guardamos el conejo en el frigorífico y nos comemos el pollo, después de comer nos sentamos en los sofás a ver un rato la televisión. A la tarde él se queda a limpiar y me toca a mí ir a relajarme así que escondo mi hacha en una mochila y me voy al bosque. No voy por el camino normal, que está vigilado por agentes de la paz sino que voy por detrás de la aldea de los vencedores que te lleva directamente al bosque, aunque hay que cruzar la verja por un agujero en el suelo. No tengo ningún problema para cruzar así que saco mi hacha de la mochila y lo empuño con fuerza.
Mientras camino veo mi primera víctima, un castor. Lentamente levanto el hacha y sin hacer movimientos bruscos lo lanzo para atravesarle la tripa pero no lo recojo, solo me dejo caer desplomado en el suelo. He recordado lo que sentía cuando mataba y en frío no me gusta nada así que escondo el castor y decido dar un paseo. Cuando salto para coger una manzana un tintineo suena y me sorprende, viene de mí. Compruebo todo y me sorprendo al ver el colgante que me llevé de casa, casi ni me acordaba. Jugueteando con él consigo abrirlo, cosa de la que no me acordaba y me entristezco al ver una foto de mi madre. Las lágrimas vuelven a caer por mis mejillas, ese sabor a sal vuelve a mi boca, puedo intentar disimularlo pero nunca conseguiré olvidar. Me caigo al suelo y me quedo rendido a los pies de un frondoso roble, con la brisa de dulce olor que proviene de los árboles de azúcar que cultivan más allá.
...
-Nacho!- una voz femenina me llama -Ignacio!-
Corre por el bosque preocupada, como si nuestras vidas importaran algo. Podría suicidarme, entonces acabaría con todo este dolor psicológico pero eso daría menos oportunidades a nuestros tributos
-Mis tributos!- digo despertándome -Ahora soy mentor, no puedo irme y dejarles a ellos aquí-
Me levanto y intento buscar la voz que me llamaba antes, ahora no habla, ahora llora. Lentamente me acerco con cuidado por detrás y le toco la espalda. Es Paula, que ha venido a buscarme. Le seco las lágrimas y nos vamos por el camino de la valla, hasta llegar a casa. Al entrar veo que están todos aquí, Gonzalo, Pablo, Mateo y Sophie.
-Bueno chicos- dice Sophie con su vocecilla -Seguramente os preguntéis para qué es esta reunión-
Todos asienten, el silencio es absoluto a la espera de que Sophie hable.
-Mañana llegarán los tributos caidos, vuestros compañeros de distrito. Debéis estar en la plaza a las doce, celebraremos una ceremonia- dice -Por cierto, la gira de la victoria es en diciembre, tenéis cinco meses aún para adaptaros bien y después nos iremos por los demás distritos-
Aún no consigo que mi mente trabaje toda la información, sigo en lo del funeral.
-Os recomiendo que vayáis a dormir, va a ser un día muy muy duro-
Todos le hacen caso y se van, no sin antes haberse despedido. Cuando la casa está tranquila y Gonzalo en el salón voy a la cocina y enciendo el fuego. Pongo café a hervir y caliento la leche que compré a la mañana en el mercado.
-¿Gonzalo quieres café?- pregunto desde la cocina
-Si!- grita él desde el salón
Saco dos tazas del armario y sirvo café hasta la mitad, luego les echo la leche y dos cucharaditas de azucar del distrito 14.
-Toma, cuidado que quema mucho- digo dejándole la taza en la mesilla del salón -No sé si aguantaré mañana...- suspiro y le doy un sorbo al amargo café -Verla otra vez... por un lado quiero y por el otro no-
-Te entiendo...- dice -Yo no me llevába muy bien con mi compañera pero era de casa, ya sabes...-
Lentamente la noche avanza y café tras café voy encontrando mi adicción, la forma de que esto sea más leve. No me suena que ningún vencedor se haya enganchado al café, Haymitch bebía, la mayoría de mentores del seis se drogaban con morflina... El café no es tan malo, me quita el sueño pero no me mata.
-Yo me voy a ir a mi casa- dice Gonzalo bostezándo -No te vayas muy tarde...- y sale por la puerta.
Veo la televisión, leo un periódico, bebo más café, salgo al jardín trasero a tomar el aire... Cuando el sol empieza a salir voy fuera, a la puerta de nuestra casa. Ver amanecer es otra de mis aficiones, hace que me sienta como en casa, sin problemas.
A la mañana el tiempo pasa muy despacio, desayuno solo y después me doy un baño. Al salir me pongo mi albornoz y me tumbo en la cama hasta que escucho a Mateo salir de su casa para ir a la plaza de la aldea de los vencedores a esperarnos. Me levanto y me pongo un traje negro, lo más oscuro que encuentro. Me pongo unas gafas de sol oscuras y bajo a esperar en la cocina.
-¿Estais ya?- pregunto asomándome al marco de la puerta -Sí venga, o llegaremos tarde-
La lluvia cae lenta en el gris paisaje. El cielo está cubierto y hace que la oscuridad se incremente, el camino hasta la plaza se nos hace lento. Al llegar ya están todos allí pero aún no han llegado los cadáveres. A las doce del mediodía llegan unos coches oscuros y mi cuerpo se tensa, por un lado siento que Gonzalo me agarra fuertemente la mano y por el otro siento a Mateo, su cuerpo fuerte y musculoso está temblando.
-Cuidado!- dice un señor que saca los ataúdes del coche. Coloca tres ataúdes y los abre, primero el de la chica del uno, luego la compañera de Gonzalo y por último el de María. Un chillido sale por mi garganta, lo único que puedo decir.
-¿Estás bien?- Pregunta Gonzalo -¿Quiéres que te acompañe a casa?-
-No pasa nada- Y una lágrima cae, tras ella vienen muchas más y caigo al suelo. -María...- suspiro y sigo llorando
(FLASHBACK)
Nos montamos en la noria y empiezan los fuegos artificiales, la cabina sube y cuando está en lo más alto vemos el capitolio perfectamente iluminado y unas explosiones de colormaravillosas. Entonces sucede
-Te quiero muchísimo Nacho- Dice ella
-Yo más- Digo yo. Me acerco a su boca y la beso suavemente, este momento me hace ser plenamente feliz. Hace que me olvide de todo, de los juegos, de Sophie, de Johanna, de los tributos… Incluso de mi familia.
(FIN FLASHBACK)
Me levanto del suelo despacio y me acerco a su ataúd, le aparto los anaranjados mechones de pelo de la cara y con el dedo índice recorro todos los espacios de su cara.
(FLASHBACK)
Mientras caminamos yo juego con el hacha y María hace algunos nudos para entretenerse, también paramos a cazar y me alegro de haber traido a María ya que ha conseguido un conejo y un pavo. Cuando el sol ya se empieza a ocultar tras la montaña veo el laberinto a lo lejos y corremos. Estaría bien congelar este momento, los dos aquí, corriendo con el viento dandonos en la cara. El cielo naranja y con el sol poniéndose que dan paso a un cielo negro inmenso que te hipnotiza, lleno de estrellas fugaces y otras que desprenden brillos y colores maravillosos. Todo esto mientras escucho su risa es maravilloso, es como estar una noche de verano con ella en el bosque. Entre las risas y el calor casi no me doy cuenta de donde estoy, estoy en los juegos del hambre.
(FIN FLASHBACK)
Mis lágrimas caen sobre su cara, con la mano temblándo y sin poder contener el pulso le paso el pulgar por la mejilla para quitarle mis lágrimas. Después me alejo y dejo a los demás que vayan a despedirse, me alejo intentando olvidar, intentándo hacer como que todo ha pasado, aunque en realidad nunca pasará. Esto nunca termina, uno nunca acaba con todo lo que ha vivido.
Con los ojos rojos e hinchados espero a que vuelvan. Unos minutos después viene Gonzalo con los ojos también rojos y me abraza. Él también está conmocionado, no se llevaba bien con su compañera pero aún así la quería. Después de enterrar sus cuerpos no sabía que hacer así que fuí junto con Gonzalo, Mateo, Pablo y Paula a una especie de bar. Allí, copa tras copa acabo olvidando. Por una noche olvido aunque sé que mañana los recuerdos volverán y el miedo crecerá

2 comentarios:

  1. Solo una palabra: Maravilloso. Los flashbacks eran una especie de amargura y felicidad que no sabia si alegrarme porque en ese momento eran felices o llorar porque nunca mas volveria a ocurrir. Me da a mi que Nacho pensara que el cafe le ayuda, ademas que le apartara las pesadillas por un tiempo. La Zanja, me ha impresionado un monton como la has descrito, y me ha parecido muy buena idea que le pusieses un nombre, como a la Veta. En fin, estoy deseando de que sea domingo otra vez para leer el siguiente
    P.D: Igual tardare algo en subir el proximo capitulo porque ahora tengo examenes y estoy enferma y no tengo muchas ganas de escribir (raro en mi) pero en un par de dias espero que ya lo podais leer.
    Bueno, en general, muy buen capitulo! Besos! ^^

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  2. Que bueno Gonzalo que le ayuda, de por si te puedo decir que me encanta la relación de esos dos. No sé si me gusta que tome café, no va a dormir nunca así pero al menos no le deja desorientado como el alcohol. Y lo de los cádaveres, María,...ains, eran momentos felices lo que vivieron y saber que la ha perdido para siempre resulta demasiado doloroso, me ha encantado los flashes, al describirnos lo bien que se sentía su hermosa relación. Ella no debió morir, definitivamente no. Me encanta los detalles del nuevo distrito, es horrible pero se ve que tienes imaginación, eso de que la zona vieja tenga un nombre es original. Ya tengo ganas de seguir leyendo.

    PD: yo no actualizo hasta el finde, mínimo, no me gusta publicar en época de éxamanes, me dan ganas de escribir y tampoco es plan ¡hasta pronto!

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