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domingo, 25 de enero de 2015

Capítulo 33

Hoola tributos!
Bueno, siento la espera pero aquí está el capítulo 33! Antes de eso quiero deciros que me he apuntado a una iniciativa del blog las quimeras de tinta de merianne abevaz para publicitar a pequeños blogs únicamente literarios (Si teneis un blog de estas características os recomiendo que os apunteis) También siento no haber contestado a los comentarios, he andado algo justo de tiempo esta semana pero aprovecho ahora para daros las gracias:3 Bueno, que me enrrollo más que las persianas^^ aquí os dejo el capítulo!
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Los días pasan, uno a uno hasta que lentamente llega el frío y la nieve, llega diciembre. Durante estos meses he sido ayudado por Gonzalo, yo cocinaba y el limpiaba. Ambos íbamos en nuestros ratos libres al bosque del distrito 14, él cazaba y yo únicamente me sentaba y jugueteaba con el brazalete que me dió Snow al ganar los juegos. Mi adicción al café creció más al visitar la Zanja, ya que tenía pesadillas con los futuros tributos. Con la llegada de Diciembre llegaron Paul, Sophie, Gilly, Blonda y Flora, dispuestos a arreglarme para las cámaras antes de la gira de la victoria. La mañana anterior, me quedé a solas con Sophie y lo que ocurrió hizo que me quedara mudo.
-Nacho...- dijo triste -Rominella, la ex estilista de María me dió esto para tí-
Y de su bolso sacó una carta, una carta anaranjada
-Querido Nacho,
Si lees esto quiere decir que yo estoy muerta y que tu eres el vencedor de los centésimos juegos del hambre. Enhorabuena, has demostrado que no hace falta ser todo un profesional a sangre fría para ganarles. Si te entregan está carta quiero que sepas que te amo y que estoy segura de que luchaste por mi en la Arena a la que nos mandarán. Me encantaría saber todo lo que pasará aunque eso es dificil si estoy muerta. Quien sabe, puede que no llegues nunca a leer esta carta, ni tú ni yo pero tengo la esperanza de que lo haremos a poder ser, juntos. Tengo miedo, ya que si estoy estas leyendo esto quiere decir que he muerto y bueno, no he conseguido pegar ojo estos días pensando en la forma en la que moriré. Ojalá no sea muy duro, no quiero morir con dolor, yo quiero morir a manos tuyas cuando los dos hayamos llegado a semifinalistas. Nacho, te ruego que no caigas en una depresión, tú vales más que todo eso y una vez que salgas ya no volverán a inmiscuirse en tu vida. Por favor, no te desanimes, nunca. A pesar de que yo no estaré allí debes estar alerta. Cuida de mis padres, te quiero muchísimo
María Solt
PD: Gracias por esta noche, nunca olvidaré nuestro día en el Capitolio-
Las lágrimas caen sobre el delgado papel con su fina escritura y es imposible contenerlas. Llorar ya se ha convertido en parte de mi forma de vida, llorar hace que mis problemas se vayan a través de las lágrimas. La escribió cuando todo estaba bien, la misma noche que me la llevé al Capitolio a escondidas y nos lo pasamos genial y esto hace que me derrumbe más. Con la mano temblorosa dejo la carta en la mesa y me siento en el sillón apollado en el hombro de Sophie, ella también está llorando en silencio. El verde maquillaje de sus ojos ahora es una mancha y su cara está llena de borrones.
-Sophie...- susurro -Tu también la querías...- me seco las lágrimas -Gracias, muchas gracias por la carta-
-Si...- dice -De nada Nacho, aún hay más- saca una foto del bolso en la que salimos Johanna, María, Sophie y yo sonrientes en nuestro piso del centro de entrenamiento -Eramos los mejores- digo sonriendo al ver la foto -Muchisimas gracias, yo- Me callo al no saber que decir -No tengo palabras-
-Hazme un favor- dice ella -Saca a todos los tributos que puedas-
A media mañana me arreglo y vamos los seis a la estación de tren, sin mentores. El tren eléctrico es idéntico al que nos llevó desde España al Capitolio, la mesa repleta de alimentos, las cortinas de seda fina, la lámpara de diamantes...
-En dos horas llegaremos al trece- dice Sophie -Poneos cómodos-
Me siento en uno de los sofás y tomo un café, a la espera de que alguien articule alguna palabra.
-¿Quien hablará?- pregunta Pablo
-Yo- dice Paula levantándose -Yo hablaré esta vez-
-Muy bien- dice Sophie -Toma, esto es lo que tienes que decir. Ten cuidado, no queremos enfadar a Snow-
 Cuando estamos a punto de llegar nos vestimos con trajes elegantes y nos preparamos para salir. Cuando se abren las puertas del tren unos armados agentes de la paz nos trasladan hasta el edificio de la justicia. En el camino, vemos muchísimas personas vestidas uniformemente y varios agentes de la paz con una pinta realmente aterradora que me hace estremecerme. Tras una visita guiada por el trece, donde conocemos las centrales energéticas, el pueblo, las minas y las fábricas, llegamos al edificio de justicia. Desde una antesala escuchamos al alcalde presentarnos y cuando nos da paso se abren las puertas y noto las suaves manos de Sophie empujarme hacia el escenario. Veo cientos, quizás miles, de miradas penetrantes y a la espera de que les consolemos o hagamos algo por ellos.
-Habitantes del trece- dice Paula y tose para aclararse la voz -Ninguno conocimos a vuestros tributos, a pesar de que no fuesen de aquí estoy segura de que les tuvisteis un gran aprecio. No cualquier persona es capaz de luchar allí y ellos lucharon seguramente hasta el final, hasta que la muerte les pilló de sopetón porque allí un paso en falso y estás muerto. Un solo paso, una acción, un movimiento pueden cambiarlo todo. Pueden dictaminar si vives o mueres y aunque me pese, ellos dieron un paso en falso que se llevó todo de sus vidas. No somos nadie, pero de verdad, de verdad de la buena que sentimos de verdad lo que les ocurrió, su trágico final. Espero que sepáis apreciarles ya que estos juegos han supuesto un antes y un después en la vida de sus familias y vosotros realmente sabéis lo que sufren. -Se detiene a pensar y continúa -Muchas, muchísimas gracias por todo, distrito 13. De verdad-
La plaza entera rompe en aplausos, al parecer lo estamos haciendo bien, espero no estropearlo.
Después del discurso cenamos en casa del alcalde, nos sirven de lo mejor que hay por aquí y a la noche volvemos al tren para viajar al doce. Llegaremos mañana a la mañana así que me pongo un pijama y me voy a dormir.
-Buenos días Nacho- dice Sophie al abrir la puerta
-Buenos días Sophie-
Me visto, con algo oscuro. Algo que refleje lo que siento hoy. Estoy totalmente decidido, hoy hablaré yo. Hoy hablaré ante todo el doce.
Desayunamos tranquilamente y en mi mente repaso lo que tengo que decir. Cuándo llegamos el tren se detiene, pero esta vez vamos escoltados por Sophie, no por los agentes de la paz. A nuestro encuentro llega aquella mujer increíblemente parecida a Sophie, si no recuerdo mal se llamaba Effie. Entre las dos nos guian por el doce llevándonos a los lugares más importantes hasta que a medio día nos dirijimos al edificio de justicia. Esta vez no hay una antesala, únicamente subiremos al estrado y hablaremos. Al llegar a la plataforma me coloco delante del micrófono, miro a Gonzalo, miro a Sophie y busco a Peeta con la mirada.
-Distrito doce! Solo puedo decir que lo siento, profundamente. No conocí a la tributo pero el tributo mató a la persona a la que quería, la persona más importante para mí. No tuve otra opción- Miro a Peeta a los ojos al encontrarle y recuerdo lo que pasó
(FLASHBACK)
-Voy yo- dice María
-No, tu no vas a ningún lado- Le freno con el brazo.
-Nacho, por favor. Corro más que tú y solo será ir cogerlo y volver- Dice suplicando.
Al final acepto aunque la idea no me gusta nada, dejamos nuestras mochilas en el suelo y lo único que cogemos son nuestras armas. A las doce escuchamos unas campanadas y una mesa con mochilas aparece en el centro.
-Suerte- Le susurro.
Primero van los del dos, que cogen su mochila y desaparecen por el este, luego Pablo y Paula y a la vez sale María. Pablo y Paula son más rápidos y se van corriendo, entonces mientras ella está cogiendo la mochila aparece el del doce por detras con un cuchillo. Lo siguiente pasa muy rápido, el del doce mata a María acuchillándola en el cuello y yo me lanzo a por él, agarro el hacha con las dos manos y se lo clavo en la cabeza. -¡Pum!- El del doce -¡Pum! -El de María- Le saco el hacha del cráneo y le dejo tirado ahí. Corriendo voy donde María y le abrazo, le abrazo como si pudiera compartir mi vida con ella pero sé que ya no está. Le doy un profundo beso en los labios y entonces me acuerdo de lo que dijo.
-¿Sabes? Una persona muerta es capaz de oir hasta 7 horas después de su muerte- Oigo en mi cabeza su melodiosa voz. Entonces le susurro un te amo al oido que espero que escuche y me alejo de ellos dos para que se los lleve el aerodeslizador.
(FIN FLASHBACK)
-Aún tengo pesadillas al recordar sus muertes. Sé que puede que no me perdonéis pero de verdad, no podía irme de la cornucopia sin matarle al ver su cuerpo allí tirado. Necesitaba venganza...- suspiro y tomo aire. No hace falta decir que estoy totalmente arrepentido de lo que hice, no tengo ni idea de como el amor puede llevarte a hacer este tipo de locuras aunque bueno, eso es el amor. Ese sentimiento que te llena tantísimo que no te deja ni siquiera ver y te lleva a hacer locuras. El mismo sentimiento que cuando te falta duele, duele tantísimo como si te hubiesen lanzado por una colina rodando y hubieses chocado con todos los árboles de esta. Sé que puede que no lo entendais, lo que sentía por ella me hizo luchar, porque para eso me presenté, para salvarla. Después de eso todos levantan los tres dedos centrales de la mano, como simbolo de agradecimiento.
Me doy la vuelta y leo en los labios de Sophie un -Muy bien- Paula está aplaudiendo en silencio y Mateo asiente con la cabeza. Cuando acaba la ceremonia vamos a casa del señor Hawthorne, el alcalde del distrito. Su mujer, Madge Hawthorne nos sirve té con pastas y después comemos pavo al horno y sopa de cocido. El señor Hawthorne nos habla continuamente sobre rebeliones y esas cosas y la señora Hawthorne permanece callada. Al final de la noche, volvemos al tren y la velocidad vuelve a atravesarnos el cuerpo. Los 320km/h dejan de serlo y se convierten en insignificantes números de un contador, se convierten en segundos, en pasos... me voy a la cama y me duermo pensando en todo lo vivido, soy demasiado jóven y he vivido experiencias increiblemente extremas.
Así, día tras día fuimos viajando por los distritos, cuando Sophie me dijo una noche que mañana llegaríamos al distrito siete, los nervios volvieron. Tengo que hablar con Johanna, además mañana volveré a hablar yo.

4 comentarios:

  1. Ay, la carta ha podido conmigo. :'( Y el flashback de cuando María murio. :'( Te gusta hacernos sufrir jajaja. Tengo ganas de que Nacho vuelva a reunirse con Johanna y de verle hablar en el Distrio. Creo que Johanna y Nacho van a tener una relacion mentor-tributo especial (o eso intuyo). Espero leer el proximo muuuy pronto. ^^. Besos! :3

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    1. Esa era la intencioon de la carta, además de para honrar su memoria:3 Y si, tendrán una relación muy buuena aunque ahora será mentor-mentor^^ Mañana subo el siguiiente, un besoo:3

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  2. La carta :'( Y los discursos también han tenido lo suyo, es ains :'C He sufrido mucho este Capítulo, en serio, espero impaciente el reencuentro con Johanna y lo que pasará en el 7. Muy buen Capítulo, ¡hasta pronto!

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  3. Yaa todo es muy ains... :'C Mañana subo el proximo y ya vereis todo^^ espero no decepcionaros:3
    Besoos

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