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martes, 28 de abril de 2015

Cato's Story

Hoola tributos! Pues bien, aquí teneis, es parte de LJDH desde el punto de vista de Cato (El final) Lo escribí por un concurso y bueno, aquí teneis:3
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-¡Cato!- Un chillido recorre la arena y hace que me detenga en seco -¡Cato!- No es un chillido normal, definitivamente ese chillido no ha sido como los otros. Sigo caminando, ignorando el chillido hasta que lo vuelvo a oír.
-Cato...- susurra alguien que suena mucho más cercano -Cato despierta, acaba de sonar un cañonazo- Lentamente, abro los ojos y vuelvo a la realidad. Había soñado que estaba en casa pero aún no, falta un poco más, solo un poco más. -Solo un poco más...- susurro sin darme cuenta.
-Un cañonazo Cato, ha sonado un cañonazo- Clove se me acerca hasta tenerla casi a un palmo de mi cara -¿Sabes lo que eso significa? Quedamos seis Cato, solo seis-
Me froto un ojo y me estiro. Al moverme, una ráfaga de aire frío entra en la tienda de campaña y me acerco a Clove. -Hmmm- me aclaro la garganta -¿Quienes quedan? Katniss, el chico amoroso... ¿Quien más?-
-La chica pelirroja y Tresh- me contesta emocionada -Solo quedan cuatro, cuatro personas que hay que eliminar. Estamos llegando al final del juego Cato- Sonrío y le doy un beso para seguir con la estrategia de los amantes -Estamos a punto de ganar el juego de nuestras vidas- le abrazo y recuerdo a Teddy. No se que le parecerá esto, pero definitivamente si consigo salir de aquí no podré volver a mirarle a la cara.
Durante el resto de la mañana únicamente aguantamos escondidos en la espesura del bosque. Más o menos a media mañana alguien de nosotros seis enciende un fuego porque veo como una columna de humo se alza entre unos árboles cerca de donde pasaba el río pero me resisto a ir. A estas alturas corremos más peligro y si hemos conseguido llegar hasta aquí no pienso echarlo todo por la borda, me niego a morir a manos de un tributo del doce. Únicamente recojo todo el campamento, escondemos las lanzas que no vamos a utilizar en un hoyo que consigo hacer en el suelo y ayudo a Clove a levantarse antes de marchar sin rumbo fijo. Con una espada en mano, la mochila cargada a la espalda y Clove cubriéndo nuestros pasos por detrás. Parece mentira, la quiero tanto que incluso soy capaz de confiarle mi vida. Si ahora nos atacan, confío plenamente en que consiga salvarme de la persona que venga por detrás.
-¡Quieta!- grito y la empujo al suelo. Veo como la maleza se va moviendo lo cual, significa que alguien se acerca a nosotros. Empuño la espada, me preparo y cuando sale el cuerpo de la maleza, me caigo hacia atrás del susto. Es un ciervo, solo un pequeño cervatillo que corre asustado para escapar de mí.
-Déjale- ordena Clove poniéndose en pie -Baja el arma- Y entonces me doy cuenta de la fuerza con la que empuño la espada para protegerme. Me doy cuenta de lo indefenso que soy, de lo difícil que es intentar mantener la fachada que me caracteriza siendo por dentro un alma aterrorizada. -Está bien...- digo refunfuñando -¿Cuanto más crees que nos queda aquí?- pregunto -Me quiero ir a casa Clove-
-Sí, a casa...- contesta ella en tono soñador, como si fuese un imposible, algo que ella y yo sabemos que es la tarea más dura del mundo. -Salir de aquí con vida...- susurro y comienzo a reirme mirándo a Clove. -Definitivamente has perdido la cabeza Cato- y ella rie conmigo.
[...]
-¡ATENCIÓN TRIBUTOS! ¡ATENCIÓN!- La inconfundible voz de Claudius Templesmith retunda en la arena -ESTA NOCHE SE ORGANIZARÁ UN BANQUETE EN LA CORNUCOPIA- él calla y yo le miro a Clove que asiente con la cabeza, como si estuviera ansiosa. -UNA COSA MÁS: PUEDE QUE ALGUNOS ESTÉIS YA RECHAZANDO MI IDEA PERO NO SE TRATA DE UN BANQUETE NORMAL. CADA UNO DE VOSOTROS NECESITAIS UNA COSA DESESPERADAMENTE. EN LA CORNUCOPIA, AL ALBA, ENCONTRARÉIS UNA MOCHILA CON EL NÚMERO DE VUESTRO DISTRITO. PENSADLO BIEN ANTES DE DESCARTARLO, PARA ALGUNOS SERÁ VUESTRA ÚLTIMA OPORTUNIDAD- Vuelvo a mirar a Clove y esta vez ella me mira a mí. Únicamente viendo ese brillo en sus ojos, esa sonrisa, la forma en la que respira... no me hacen falta palabras para saber lo que pensamos ambos.
-Pero, ¿Qué necesitamos tan urgentemente?- me pregunta Clove.
-No tengo ni idea- digo sincero -Tú estás bien, ¿No?-
-Completamente- dice ella sarcástica -Necesitaba este cambio de aires, el distrito dos ya me cansaba- y rie, con una risa de niña pequeña e indefensa.
Increíblemente rápido, la tarde se nos echa encima mientras ambos descansamos a la sombra de un gran roble. El sol, ya naranja, desciende desde la cumbre de la montaña e ilumina todo el bosque. Ya huele, huele a casa. La atmósfera que se respira es digna de los juegos del hambre, toda la arena está iluminada de un tono naranja rosáceo y si miras a tu alrededor, hay polen flotando por todas partes, lo que hace que parezca que el aire tiene brillantes. El olor, un inconfundible olor a bosque en el que, cualquier persona del distrito dos es capaz de distinguir los distintos tipos de árboles
-Pino, Roble, Encina, Secuolla...- digo sonriendo y miro al cielo -Papá...-susurro -Aún me sigo acordando, que sepas que te hecho de menos, allí donde estés-
Además, estar aquí con ella lo hace mejor aún. Llevamos ocho años entrenando juntos y ella se ha convertido en mi máximo pilar, en mi único apoyo aquí y en el distrito. Con sutileza, me siento a su lado y la rodeo con el brazo. -Te quiero. Lo sabes, ¿No?- A lo que ella me mira y se sonroja, quedándose sin palabras aunque no se si por la inmensidad de la arena o por las palabras que le he dirigido. -Yo tambien- consigo entender.
-¿Quieres cenar?- le digo rompiendo el silencio, casi una hora después cuando el sol ya se ha ocultado -Tenemos una lata de conserva- digo y al instante la abro. Meto el dedo y pruebo lo que hay dentro -Albóndigas con tomate- le digo ofreciéndole la lata. Mientras ella come, yo me dedoco a mirarla comer y hago que se sonría. En cuanto termina se estira y se pone cómoda en el árbol. -¿Dormimos un poco?- le pregunto -Tenemos tiempo de sobra hasta que sea el banquete- Así que decidimos hacer turnos. Ella duerme primero y yo me siento a los pies del árbol con un cuchillo y mi espada. No se si es mejor tener las gafas con las que puedo ver en la oscuridad o no tenerlas aunque habrá que superar el miedo. Todo transcuye con normalidad hasta que despierto a Cloe y le dejo las armas. Yo subo a la copa del árbol y me duermo sobre una rama bien gruesa
[...]
-Psst- Alguien zarandea el árbol -¡Cato! ¡Despierta o llegaremos tarde!-
En un instante adapto la visión y me incorporo en la rama. Con cuidado bajo, y al llegar abajo me acerco a Clove. Llevamos ya unas semanas aquí pero ella está genial, a pesar de todos los rasguños, la sangre seca y el pelo sucio está magnífica. Tiene un brillo especial, no se si es la luna o qué pero lo único de lo que estoy seguro al mirar sus ojos es que tienen un brillo. Al mirarlos veo las estrellas y es como si volviera a estar en casa, a salvo -A salvo...- repito inconscientemente.
Con paso rápido, caminamos hacia la Cornucopia intentando seguir uno de los senderos que tantas veces hemos recorrido en busca de tributos. Oigo pasos como a un kilómetro de aquí, son rápidos y puedo deducir que es únicamente una persona. Al llegar a la Cornucopia, llega el momento que ambos esperábamos.
-¿Quien va?- le pregunto -¿Voy yo?-
-No, tú no vas a ningún lado- me contesta seria -Soy mil veces más rápida que tú, además, si alguno escapa puedes acabar tú con él- Dice y me guiña el ojo -Y si no escapa... te prometo que te la guardo-
-No me hace falta- digo pensando en Katniss -Únicamente da un buen show si la pillas- Y mientras esperamos a que amanezca, con un silencio sepulcral, la abrazo con la excusa de compartir algo de calor. Sé perfectamente lo poco que le gusta mostrar sus sentimientos, así que me trago mi orgullo y dejo que ella decida lo que quiere hacer. Ojalá podamos volver a casa hoy, no sé, tengo el presentimiento de que hoy volverémos ambos a casa.
-Observa- me dice cuando una mesa con cuatro bolsas aparece en un agujero en el centro del área de la cornucopia. -Es mi turno- coje sus cuchillos y se guarda uno de ellos en la bota, otro en el cinturón y el último empuñado con fuerza. -Cato- me llama casi ineludiblemente -Yo...- se ruboriza y se toca un mechón de pelo -Te quiero muchísimo Cato- y se pone de puntillas para darme un beso. Un largo y profundo beso que hace que vuelva a la realidad. Entonces, me tumbo escondido en un matorral y vemos a la chica pelirroja correr desde el interior de la cornucopia hasta la mesa, cojer su mochila y salir pitando antes de que cualquiera de nosotros lo hiciéramos. Cuando la chica está huyéndo, Katniss Everdeen sale disparada hacia la mesa y en cuanto lo hace ella, lo hace Clove.
-Cierra los ojos- me obligo a mi mismo -Todo será mucho más fácil si los cierras-
Y entonces un terrible chillido me recorre el cuerpo. Siento una rara sensación de deja vu y lo vurlvo a oir. -¡CATO!- es ella, es Clove -¡CATO! ¡SOCORRO!- Instintivamente abro los ojos y me pongo en pie. La escena me aterroriza. Puedo ver a Katniss Everdeen con una buena herida en la frente de la que sale abundante sangre junto con Tresh sujetándo a Clove contra la Cornucopia. Corro hacia ellos pero mientras lo hago veo como Katniss sale corriendo y Tresh aporrea la cabeza de Clove con una piedra hasta dejarla prácticamente inconsciente. Después, él sale corriendo hacia los campos de trigo y justo cuando llego Clove está aún despierta.
-Clove- susurro entre lágrimas -Clove por favor, no me dejes. No me dejes aquí Clove- noto como el sabor a sal de las lágrimas inunda mi boca y únicamente me permite producir sonidos ineludibles. -Clove te lo suplico, no quiero quedarme solo aquí-
-Cato...- consigue decir -Yo te...-
-Yo tambien- le digo y la beso. Igual que una princesa besa a su rana para que se convierta en príncipe en esta historia es el príncipe el que besa a la princesa para que reviva. -No te vayas, te necesito- me limpio las lágrimas y le limpio la sangre que sale del cráneo. Sé que le quedan unos segundos más en este mundo, solo unos segundos.
-Clove, en unos segundos te voy a perder para siempre- le digo -Esto es horrible, saber que voy a perderte...- se sueno los mocos -Clove no me olvides allí arriba, te juro que yo no lo voy a hacer aquí abajo-
-No lo haré- dice e intenta mover los músculos de la cara para sonreír pero no lo consigue por lo que con el dedo le muevo los labios para ayudarla a sonreír.
-Voy a intentar retrasar el momento de reencontrarnos todo lo posible, tú espérame-
-BOOM- Un cañonazo resuena y hace eco por toda la arena. Ya no quiero vivir, ya no quiero volver a casa. -Ya no quiero jugar a este juego- digo en voz alta mirándo al cielo, sabiendo que debo de tener una cámara grabándome. Con cuidado cojo uno de sus cuchillos y lo aprieto contra mi pecho, intento atravesarme pero cuando me doy cuenta de lo que estoy haciendo me grito y lanzo el cuchillo a la bolsa. Un sonido metálico lo repele y es entonces cuando entiendo que es lo que necesito. Una armadura para protegerme de las flechas de Katniss Everdeen.
-Tengo que acabar con esto- me digo a mi mismo -Ahora estoy solo, tengo que hacerlo por ella- Así que corro y me adentro en los campos de trigo que son incluso más altos que yo y tengo que hacer fuerza para avanzar con dificultad. Media hora más tarde he atravesado el campo y he llegado a un llano donde veo a lo lejos un barranco. Más o menos a una hora de aquí hay un molino de viento por lo que emprendo la marcha y cuando llego el sol ya está en lo alto. -Serán las doce- me digo a mi mismo. Entonces, sin previo aviso, un cuchillo atraviesa el aire y me pasa a escasos centímetros de la pierna. -Tresh- grito -Baja y lucha como un hombre-
-Aquí me tienes- dice y sale por la puerta -Esto es tú y yo Distrito dos. Aquí nosotros somos los fuertes-
-Tú mataste a Clove- digo empuñando mi espada y uno de los cuchillos de Clove. -Y yo haré lo mismo contigo- Corro hacia él con las armas en alto y gritando como un poseído hasta que cuando llego a él, le lanzo el cuchillo y se lo clavo en el hombro. Él agita su guadaña y me hace un corte en el pecho haciendo que sangre, le empujo y me tiro sobre él. Intenta zafarse de mi puño hasta que consigo impactar en su cara y le rompo la mandíbula. Tresh grita, yo solo continúo hasta que se invierten los papeles, ahora es él quien está encima y me rompe una pierna al dejarse caer sobre mí. Entonces rodamos, rodamos muchísimo mientras intentamos pegarnos hasta que llegamos al final de la llanura, al barranco. Yo le agarro, el me agarra y le empujo haciendo que caiga con él. No, no puedo caer. Hago contrapeso y evito que ambos nos caigamos por el barranco. Entonces, mientras yo me estoy poniendo en pie él me empuja y ambos caemos. Los dos estamos unos segundos precipitándonos al vacío hasta que me consigo agarrar a un saliente de la pared.
-Lo siento Tresh- digo cuando le veo agarrado a mi zapato -De verdad, tú no mereces morir así- Con cuidado deslizo el pié fuera de la bota y se cae junto con Tresh. Intento no mirar, pero es imposible no escucharle gritar y escuchar su llegada al suelo. Como un huevo, como el huevo de un pájaro, Tresh ha acabado espachurrado contra el suelo. -BOOM-  Con una habilidad increible, yo escalo la pared hasta llegar arriba donde consigo arrastrarme hasta la casa con la pierna sana. La otra está imposibilitada, así que al llegar busco cuerda y un palo de madera para hacer una especie de férula. Gracias a ella consigo andar, muy despacito pero ando.
-Quedamos tres, solo tres- me digo y me encamino hasta la Cornucopia. Al llegar, ya casi es de noche así que me adentro en la espesura del bosque hasta que veo a Katniss y al chico amoroso correr hacia mí. Pero no se paran, siguen y pasan de largo hasta que entiendo lo que pasa. -¡Mutos!- grito con todas mis fuerzas y corro con ellos. Subo el primero y esquivo un par de flechas de Katniss hasta que consigo cojer a Peeta, lo agarro por el cuello, mi arma más mortífera.
-Puedo hacerlo una vez más- digo en voz alta mientras él se pone morado -Solo una vez más- y entonces él dibuja en mi mano un circulo. Parece que me cuesta más a mí que a ella darse cuenta, al fin y al cabo, este era su show y ellos tenían que ganar. Con la mano atravesada caigo de lo alto del cuerno plateado y la manada de mutos se me echa encima, suerte que llevo la armadura. Minutos después, sigo aquí tirado pero la armadura ha desaparecido, ahora los perros me muerden con fuerza y solo puedo gritar, gemir y aguantar hasta que esto pase, hasta que vuelva a reencontrarme con Clove. Mi cara, mis brazos, mi pecho... Mi cuerpo en general, todo está destrozado por esos asquerosos y no puedo hacer nada. Nada de nada hasta que mientras amanece, consigo vislumbrar a Katniss y le pido un favor, mi última súplica
-Mátame- Y lo siguiente sucedió muy rápido. Ví la flecha volar y atravesó mi cabeza. Ahora sí, ya estoy muerto y no sufro. Mi cuerpo ya no me pertenece, ya no siento a los perros arrancarme trozos de carne, ya no siento nada. He entrenado durante años para venir aquí y al final, mi orgullo me ha vencido y me ha costado caro. No volveré a ver a mamá ni a papá, ni a Teddy, ni a nadie. Solo a Clove, ahora podré estar con ella para siempre, podré ser feliz. ¿Quien diría que morir podría ser algo tan deseado? Gracias a Katniss ya voy a reencontrarme con ella y solo puedo pensar -Gracias Distrito doce- Antes de que un seco cañonazo me reemplace como ha hecho las veintidos veces anteriores. Clove, Glimmer, Marvel, Rue, Tresh, La chica pelirroja, El chico cojo... Volveré a reunirme con ellos y espero que sepan perdonarme. Solo espero que sepan perdonar al que les arrebató la vida aunque, si yo lo he hecho con Katniss, supongo que ellos podrán hacer lo mismo.

En memoria a los tributos caídos de los que todos los lectores nos enamoramos.

2 comentarios:

  1. Oh Dios, me has dejado sin palabras... Increíble no, lo siguiente. Me ha encantado ver el final desde la perspectiva de Cato, jamás había leído uno así. Me ha encantado el final. Es lo que más me ha gustado de todo, cuando dice que el perdona a Katniss y que espera que los demás tributos le perdonen a él. Y la muerte de Tresh... no sé, genial. Y luego, el final de Clove, tan como en el libro... Sencillamente maravilloso. ^^

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    1. Ayy:3 Miil gracias^^
      Me alegro de que te gustara tanto! Lo escribí a todo correr para poder participar en un concurso (era el día 18 y el plazo acababa el 20, asi que tuve que correr muchísimo) El final... bueno, es, como tú has dicho, genial. Clove, Tresh, Cato... Cuando ví la entrada en el blog de AsíLoVeCato decidí escribirla (A pesar de que Cato nunca me había gustado nada) y decidí darle un buen final, como cualquier personaje se merece. Únicamente puedo decir que mi cariño a Cato ha pasado de inexistente a quererle como un personaje principal (Osease, Finnick, Johanna, Peeta, Katniss...) Y estoy orgulloso del final que he escrito(:
      Como siempre, muchísimas gracias por leer y seguir aquí:D
      Un beeso:3

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