Translate

lunes, 22 de junio de 2015

Capítulo 45

Hoola tributos!
Bueno, siento subir el capi un dia tarde, pero ahora que es verano (por fín) podré subir más a menudo. Además, dentro de nada el blog cumplirá un año, un año ya...
Enfin, aquí os dejo el capítulo.
_____________________________________________

-Nacho- me saca Paula de mi ensimismamiento -¿Vamos?- y me tiende una mano cálida y suave que me ayuda a levantarme. A tiempo, volvemos al restaurante justo cuando se iban a ir por lo que nos montamos en la limusina y llegamos al centro de entrenamiento. En el salón nos despedimos hasta mañana, cuando serán los primeros entrenamientos y cuando ya se han ido todos subo corriéndo a la terraza.

-Peeta!- grito al salir del ascensor y corro hasta donde está él -Peeta...- le doy un fuerte abrazo reconfortante.

-Nacho- dice sonriente -Te he hechado de menos!-

-Y yo...- digo -Aún no he tenido tiempo de darte las gracias como te las mereces Peeta- toso por el frío y prosigo -Me has ayudado muchísimo y yo te maté a tu tributo- dejo caer una pequeña y silenciosa lágrima -Lo siento...- digo avergonzado -De veras- Es el primer momento que tengo para explicárselo todo, espero hacerlo bien.

-No pasa nada Nacho- dice él -Ya estoy acostumbrado a verlos morir, y te recomiendo que hagas lo mismo- dice con un tono triste -Ser mentor es casi tan malo como ser tributo...-

-Ya me lo imagino- suspiro y expulso vapor que se condensa por la boca -No creo que pueda soportarlo-

-No lo harás, uno no puede ver morir a alguien como si nada- pone una cara de pánico -Siento que te hayan metido aquí...-

-No te preocupes- le digo y permanecemos en silencio, este silencio, es diferente. El año pasado, cuando mi vida estaba en peligro, el silencio lo comprendí como un tiempo de reflexión. En cambio este año el silencio no me sirve de reflexión, me sirve como aire para respirar. Necesito tranquilidad, relax, no puedo estar todos los días a todas horas siendo una de las mascotas de Snow y de los niños bonitos del Capitolio. -Gracias- es lo único que alcanzo a decir -Nunca podré agradecerte todo lo que me has ayudado-

-¿La hechas de menos?- pregunta

-Muchísimo- suspiro -Pero no puedo dejar ahora a todos los tributos por ella, se que me esperará allá donde esté-

-Tu tributo... ¿Cómo se llama?- pregunta

-Liz- susurro -Se llama Liz-

-Sabes lo que significa ¿no?- dice misterioso -Cualquier persona que hubiese visto los juegos el año pasado sabe que son realmente parecidas. La vida te ha dado otra oportunidad, aprovechala bien-

-Lo sé- me digo a mi mismo -Pero igual le hago un favor si la dejo morir allí dentro, no quiero que ella sufra lo que es ser mentor...-

-Piensa en su familia- dice sonriendo -¿crees que les importará que su hija desaparezca uno o dos meses al año para entrenar a unos jóvenes a punto de morir?-

-No, ellos la quieren de vuelta- digo -Además, no sé cómo podría ver a su madre sin reprochármelo-

-Exactamente- asiente -Lo has comprendido, te recomiendo que vayas buscando patrocinadores ¿Has visto las estadísticas?-

-Un dos por ciento para el catorce- digo yo aunque él me corrige -Cinco por ciento, el desfile... fué genial- bosteza y se estira -Si no te importa me voy a ir ya a dormir, ha sido un día duro- sonríe y se marcha -Buenas noches-

-Buenas noches- digo yo aunque ya se haya ido. Me siento en el borde de la terraza y lo contemplo todo, fuegos artificiales, luces, música... ellos hacen una fiesta por que haya empezado el sacrificio de veintiocho tributos -Veintiocho!- grito cuando me doy cuenta -Este año hay veintiocho tributos, en los últimos años se han añadido dos distritos más, lo que aumenta las probabilidades de morir en la arena. Lo tenemos dificil, si ya era complicado de por sí acabar con veintitres, cuando llegó el trece ni te cuento y ahora que ha llegado el catorce...

-Esperaba encontrarte aquí- dice Paula -Es un buen sitio- mientras se sienta a mi lado y rodea sus rodillas con sus brazos -Lo tenemos difícil Nacho- dice con un tono algo desesperado

-Muy dificil- digo yo -Tenemos que hacer lo que sea ¿De acuerdo?-

-De acuerdo- dice Gonzalo que acaba de aparecer de entre las sombras -Siento haberos asustado, le oí subir a Paula y...-

-Tranquilo- le doy una suave palmada en el hombro -En cuatro días volveremos a recordar la tortura- suspiro -Venga, vamos a dormir-

Los tres bajamos en silencio en el ascensor a nuestra planta, al llegar, como está todo a oscuras consigo ir a mi habitación a tientas. Me pongo un pijama de franela azul y me meto en la cama, a mi lado está Nico que ha caido rendido en cuanto se ha tumbado en la cama. Con cuidado de no despertarle me apoyo en el respaldo de la cama desde donde contemplo todo, es lo que tienen las alturas, que te permiten ver todo. Poco a poco me voy quedando dormido hasta que vuelve a salir el sol y los primeros brillos dorados se cuelan por mi ventana. Con cuidado, salgo de la cama y me visto rápidamente para dejar a Nico dormir todo lo que quiera. Una vez estoy abajo, veo que no soy el primero.

-Hola Mateo- saludo con la cabeza -Sophie- y la saludo a ella tambien. Me siento frente a ellos y me sirvo una taza de chocolate, otra de café, tostadas con mermelada, bollería y un poco de huevos revueltos con bacon. Una vez termino en silencio, levanto la cabeza y veo que ha llegado Andrew, Liz y Gonzalo. Perfecto, en cuanto llegue Paula dejamos a Liz en la sala de entrenamiento y nos vamos en busca de patrocinadores. Cuando ya todos han desayunado, les deseo buena suerte a Pablo y a Mateo y nosotros nos vamos con Liz a la sala de entrenamiento. Ellos le llevarán un poco después así que bajamos solos, una vez llegamos a la planta -1 nos bajamos y ahí están, la hornada de tributos de este año. Si no recuerdo mal están los profesionales al completo, el chico del tres, los del cinco, los del siete, ambos del nueve, la chica del diez y los del doce. Los demás aún no han llegado por lo que me permito darle un consejo a Liz.

-Hazme caso Liz- digo serio -Por la mañana supervivencia, por la tarde armas- ella asiente y me pregunta -¿Por que empiezo?-

-Fuego, es algo básico y necesario. Cuando lo domines pasa a las trampas y nudos- sonrío -Y a la tarde no muestres tus dotes con el arco, vamos a mantenerlas en secreto- y le guiño un ojo -Prueba con los cuchillos-

Le doy un abrazo y le deseo suerte, lo mismo hacen Gonzalo y Paula. Cuando llegan los demás, nos vamos al ascensor y paramos en la planta baja.

-Nos vemos al mediodía- dice Paula -Suerte-

Cada uno va a una zona, yo decido pasarme primero por los estudios de televisión y acierto, dos ancianos deciden patrocinar a Liz. A demás de eso, no consigo ninguno, he recorrido media ciudad y solo tengo dos por lo que decido parar en un conocido bar para descansar y tomar algo.

-Nacho!- la mujer del pelo en llamas viene y me abraza -¿Que tal todo? Venga, tomate algo, yo invito- me invita a una copa y después se ofrece como patrocinadora. Esta mujer promete, es de las más ricas del Capitolio y puede conseguir casi cualquier cosa. Cuando terminamos me despido con dos besos y vuelvo al centro de entrenamiento para comer, para mi sorpresa es Sophie la única que está así que me siento frente a ella y comemos una deliciosa pasta a la carbonara y un solomillo en salsa que me ha encantado. Por último, un avox que no me suena de nada nos trae un cuenco con algo raro, es arroz con leche según Sophie y está buenísimo. Antes de que el avox se fuese, le pregunto

-¿Que pasó con Avery?- recordándo al avox del año pasado que me ayudó a escapar.

Lo único que hace es levantar el pulgar de la mano y pasarselo por el cuello. Avery está muerto, otro más a la larga lista de personas muertas por mi culpa. Al terminar, ambos nos quedamos hablando sentados en la mesa. Hace tiempo que no hablaba con sophie y en cierto modo, la he hechado de menos. A media tarde decido llamar a Johanna para tomar un café y la cito en una cafetería del centro en una hora. Rápidamente me visto no muy elegante y salgo de aquí, con una bufanda me cubro el cuello ya que hace algo de frío a pesar de que es mayo y con paso lento mientras observo moverse las anaranjadas hojas camino hacia la cafetería.

-Dos cafés por favor- pido al entrar y me siento en una mesa apartada del resto. Unos minutos después traen los cafés y acto seguido aparece Johanna, me pongo de pie y la abrazo fuertemente -Te he hechado de menos Jo- sonrío.

Ambos nos sentamos en la mesa y comenzamos a charlar. Le cuento la visita de mi madre, lo del incendio en el que casi muero asfixiado, lo bien que salió el spot para Snow, que encontré a Zeus y que ahora cuido de Nico, el hermano pequeño de María. Ella me cuenta los levantamientos del siete, un distrito que se niega a aceptar la derrota y sigue en una batalla contra el Capitolio.

-Si el siete sigue así... no quedará nada por lo que luchar- dice desanimada -El siete está empezando a aburrir al Capitolio y como se cansen de sus continuos ataques no dudarán en barrerlo del mapa, como le pasó al doce y al trece. También me comenta algo de la nueva vigilante, me dice que esta ha venido a divertirse y no dudará en hacer los juegos de lo más entretenidos.

-¿Cual crees que será la arena?- Pregunto

-Si quiere divertirse puedes descartar que sea un desierto o un páramo helado- dice -Quiere sangre y esas arenas matan tributos por sus condiciones climatológicas no por armas- suspira -Lo siento Nacho...- dice mientras me mira con cara de pena -Lo tenemos dificil...-

-Lo sé- lentamente bebo el café hasta acabar con él -Siento haber detondo aquella montaña, ahora he causado algo que se he ha ido de las manos-

-No!- dice Johanna -Tu les has dado oportunidades a todos ellos, igual que Katniss Everdeen, lo que ocurre es que ahora tienen miedo y hasta que no tengan un punto de esperanza mayor en el que confíar el miedo perdurará en los distritos-

-Y después de lo que pasó... ¿Quien seguirá dispuesto a ser ese punto de esperanza?- pregunto

Ella suspira y dice -Nadie...- me mira -Estamos destinados a morir- sacude suavemente la cabeza -Nacemos para morir, a esto no se le puede llamar vida...-

Tras unas horas que se me hacen cortísimas, al empezar a caer el sol. Los rayos atraviesan las calles del Capitolio dándole un aura veraniega, se cuelan en la cafetería y casi artificialmente la iluminan de un color anaranjado precioso. Salimos de la cafetería y volvemos al centro de entrenamiento cuando aún no han terminado por lo que esperamos sentados en la puerta, manteniendo el silencio que perdura desde que salimos de la cafetería. Una vez terminan y salen todos, Johanna se va con sus tributos y yo espero a Andrew y Liz.

-Hola chicos- digo sonriente -Andrew, creo que te esperan arriba, si quieres te acompañamos- Miro a Liz -Tengo que hablar contigo-

-Ya voy yo solo- dice él -Hasta la cena- y se va junto con los profesionales, que parecen haberse fijado en él. Rápidamente me monto en el ascensor con Liz y voy al bar al que acostumbraba a ir con Peeta, pedimos una mesa alejada y le dejo sentada
-¿Te gusta el café?- le pregunto y me mira rara

-No lo he probado nunca...- dice indecisa -Pídeme uno-

Me acerco a la barra y pido dos cafés, antes de irme cojo un pequeño cuenco de cerámica en el que guardan los azucarillos. Lo llevo todo a la mesa y le acerco su taza -Ponte dos- digo mirándo los azucarillos -A mi me gusta mucho...-

-Lo sé, ví tus juegos...- Dice sonriente -Eso que hiciste... fué muy valiente por tu parte-

-Te refieres a lo de la avalancha?- pregunto -En ese momento no podía pensar en nada más... Los juegos... digamos que se llevan todas las cosas buenas que guardas en tu mente y sacan a la luz las peores de cada uno- digo sonriendo avergonzado

Ella le pega un trago al café y pone una cara de placer al beberlo, está muy calentito y es reconfortante. -No quiero que me cambien, ni que muestren a alguien que no soy yo. Si voy a morir quiero que mi madre me vea como soy-

-Ni tu ni nadie...- digo -A mi también me cambiaron, demasiado de lo que deberían- suspiro -En fin, vamos a lo que vamos... ¿Que tal el primer día?- pregunto con una sonrisa para darle ánimos

-Bueno...- dice ella girándo la cabeza -Hice lo que me dijiste, he aprendido a hacer fuego, una trampa para cazar y a la tarde he estado practicando con los cuchillos- sonríe

-¿Y?- digo -Cuentame algo más... ¿Que tal los cuchillos?- pregunto

-No muy bien- se ríe y me alivia ver que no está muy nerviosa -A demás tengo algo que decirte...-

-¿Que pasa?- pregunto asustado

-Tengo una alianza- dice secamente, esperándo a que la regañe -No es muy buena pero...-

-Eso es genial!- digo riéndome -Genial Liz...- le cojo de la mano -¿Y quienes son?-

-Los dos del siete y yo-

4 comentarios:

  1. Hola!!! Wow... No se yo si eso es muy bueno con Snow queriendo borrar del mapa a ese Distrito. Me encanta como Nacho apoya a Liz y lo bien que se lleva con Paula, Gonzalo... Creo que nos vas a dar una buena sorpresa con la arena, ya en los anteriores Juegos me pareció muy original así que estoy esperando a ver lo que te tienes entre manos. Me ha encantado cuando habla con Peta :3 y sus consejos sobre la vida después de ser tributo. Capítulo perfecto. Espero que subas el próximo pronto. Un beso! :)

    ResponderEliminar
  2. P.D: He escrito un nuevo capítulo en El Buscador y la historia de Blight. ¡Pásate si quieres! jajaja ^^

    ResponderEliminar
  3. Holaaaa :) te acuerdas de mi?? soy la chica del hipermegacomentario del 6 de abril :D siento no haber pasado por tu blog, lo que pasa es que mi compu se malogró y la tuvieron que formatear :( todas mis páginas favoritas se borraron de la barra de marcadores y pues bueno, después de buscar tu blog nuevamente, aqui estoy :) me han encantado los capítulos: pobre Nacho debe ser muy triste la vida de un mentor y encima ya no tiene a María, felizmente estan ahí sus amigos y Liz *-*, en el incendio me dejaste en shock :O le cortó la pierna al señor!!! cuando lo leí te juro que me dolió jajajaj pero bueno tenía que salvar su vida (sacrificios típicos de Panem), me emocioné mucho en su reencuentro con Johana (di saltitos de felicidad) se nota que entre mentores y tributos hay un lazo muy fuerte y que Peeta vuelva a aparecer me fascina; ya se acerca toda la acción de los juegos espero que no le hayas preparado un mal futuro a Liz,por cierto ya va un mes que no publicas según las fechas :( espero que vuelvas pronto con otro de tus capis sorprendentes :3. Supongo que ya te aburrí (si es que has leido mi comentario) así que solo me queda esperar un nuevo capítulo!!!.
    Un besito :)
    Psdt: Tu relato de Cato fue hermoso!! :3

    ResponderEliminar
  4. Hola Nacho! No sé si me recordarás, soy Paula de los primeros juegos del hambre.
    Me acabo de terminar tu historia de principio a fin, para recordar bien lo que había leído meses atrás. Casi me dio algo con lo de María ^0^
    Me sigue encantado cómo escribes, no pares.
    Me he creado un nuevo blog http://saywildestdreams.blogspot.com.es/
    Espero que puedas pasarte
    muchos besos:*

    ResponderEliminar